En concreto, las ayudas se destinarán a empresas que presenten proyectos para recuperar recursos a partir de residuos, tanto procedentes de procesos de terceros como propios, a mejorar procesos de tratamiento que permitan recuperar recursos o bien disminuir la cantidad de desechos que se destinan a los vertederos o bien a reducir la peligrosidad de los residuos. Los proyectos se pueden presentar de forma individual o colaborativa. Los proyectos pueden ser presentados por una empresa o por más de una empresa, y deben desarrollar actividades de investigación y / o desarrollo.
Los criterios para la concesión de las ayudas priorizarán el potencial de reducción efectiva de los residuos, bien porque se ahorra su generación, bien porque se convierten en recursos o porque el proceso permite utilizar residuos que no eran aprovechados. También tendrá una alta valoración los proyectos con una calidad científica y tecnológica; la adecuación de la metodología, del plan de trabajo y de gestión del proyecto; la capacidad científica de los solicitantes para ejecutarlo y la adecuación, coherencia y justificación de los recursos y gastos propuestos.
Impulsando la economía circular
Entre los objetivos de la ARC destaca el de implementar herramientas para acelerar la transición hacia una economía circular. También el fomento de programas y proyectos de I + D para desarrollar alternativas más limpias en los procesos productivos y de gestión.
El Programa de prevención y gestión de residuos y recursos de Cataluña (PRECAT20) del ARC debe contribuir, desde el ámbito de los residuos, el desarrollo sostenible, el uso eficiente de los recursos ya una economía circular que a la vez sea competitiva y generadora de nuevas oportunidades.
Por su parte, desde ACCIÓ ofrece asesoramiento personalizado a las empresas catalanas para iniciarse o profundizar en el ámbito de la economía circular así como ayudas para garantizar su implantación. Por ejemplo, los Cupones a la Innovación, ayudas de hasta 5.000 euros para que pymes catalanas incorporen criterios ecológicos y sostenibles en el diseño y desarrollo de sus productos, servicios y procesos, y definan nuevos modelos de negocio basados en la economía verde y circular. También destaca la línea INNOTEC, que cuenta con una partida de hasta 150.000 euros por pymes que lleven a cabo proyectos de I + D e innovación en colaboración con agentes tecnológicos. Por su parte, a través de las Comunidades RIS3CAT también se están desarrollando varios proyectos vinculados a la economía circular.
Estos objetivos están alineados con los de la Unión Europea que, a finales de 2015, publicó un paquete de medidas sobre la economía circular para impulsar la competitividad, crear puestos de trabajo y generar un crecimiento sostenible. Así, según la Fundación Ellen Macarthur -de la que la Generalitat en forma parte-, la economía circular en Europa puede llegar a enero el doble de beneficios que el modelo económico lineal, reducir un 32% el consumo de materias primas y un 50 % los costes vinculados a los procesos industriales. Con estas medidas se pretende transformar la economía, abriendo camino a nuevas oportunidades de negocio que tengan en cuenta todo el ciclo de vida de los productos, sin limitarlo a la etapa de fabricación o en la de fin de vida. Como consecuencia, se prevé que surgirán progresivamente formas innovadoras y más eficientes de producir y consumir. De hecho, la economía circular es uno de los ejes del Pacto Nacional para la Industria.













