Para desvelar los requisitos esenciales que debe cumplir una buena prenda, hemos pedido a los expertos de FUREST, que llevan más de 114 años vistiendo Barcelona, que nos expliquen en qué detalles debemos fijarnos.
Lo más importante de todo, afirma Arseni, el sastre de la casa, es que quien lleve la vestimenta se sienta cómoda en ella. Y es que el secreto de un buen traje es que realce los aspectos más relevantes del físico y de la personalidad, concluye.
Vayamos por partes:
La tela: Es un must que no debemos olvidar. ¿Un consejo? Para verano, lanas frías, alpaca y lino.
Las hombreras: Evita el relleno excesivo. Lo importante es que la chaqueta realce tu figura, adaptándose. También es importante el largo de los hombros, que la profundidad de sisa no sea demasiado grande.
La solapa: Existen varias opciones pero la que está en boga es la solapa peak lapel o de pico, que viene del traje cruzado y se incorpora al traje de dos botones. No le pierdas la pista.
La silueta: Mantén la americana relativamente ceñida al cuerpo, pero no demasiado. La idea es que se adapte a la figura, nunca apretando, pero sí lo bastante como para sentir el tejido en el cuerpo.
Los detalles: Hay que poner atención en los pespuntes. Las bocamangas, los ojales y bolsillos dicen mucho de una chaqueta. También es un indicador que los ojales sean practicables, es decir, que no estén para hacer bonito.
El interior: La calidad del forro y, de nuevo, los pespuntes de los bolsillos que no se ven son, claramente, aspectos muy reveladores.
Estanislao Furest Roca fundó Furest en el año 1898 y abrió la primera tienda Furest en la Plaza Real nº4 de Barcelona.
El negocio se centró, desde el principio, en la confección y venta de camisería para hombre y en modelos de alta costura para mujer. Todos ellos eran de fabricación propia, con género y tejidos de la mejor calidad procedentes de toda Europa; ofreciendo también artículos de regalo y de viaje de las primeras marcas internacionales.
En Furest también destacaba la venta a domicilio o en las mejores suites, algo inédito en aquella época y que se llevó a cabo durante años.
En el año 1917, el negocio se trasladó a una nueva tienda en el Paseo de Gracia nº 12-14, una apuesta arriesgada del fundador que supo prever que éste sería el nuevo eje comercial de la ciudad.
A partir de 2006, se lanzó la nueva marca Furest Casual dentro de una línea nueva de negocio destinada a jóvenes urbanos e interesados en la moda.
Actualmente, la cuarta generación de la familia sigue trabajando tanto la multi marca y la sastrería como sus propias líneas Classic y Casual.
¿El Plus? El sastre Arseni, perteneciente al equipo de Furest y con un inmenso expertise, estará encantado de compartir consejos para vestir un traje correctamente o secretos para distinguir los acabados de calidad.













