Crismar Complementos, empresa importadora de complementos de moda, continúa con la política de extensión de sus tiendas D-Mara, tanto a través de establecimientos propios como en régimen de franquicia. A finales del pasado mes de febrero abrió una nueva franquicia en la localidad tinerfeña de La Laguna. Con esta puesta en marcha, el grupo ya dispone de diez tiendas, cuatro propias en Catalunya y seis franquiciadas, cinco en Canarias y una en la localidad tarraconense de Tortosa.
Tal y como explica Rubén Castillo, de Crismar, la realidad del mercado ha impulsado esta política de aperturas: Nosotros somos especialistas en tienda multimarca de complementos, y la situación del mercado indica que donde cierra la tienda pequeña tradicional, se abre una tienda multimarca o una franquicia.
Crismar apostó por sus tiendas propias, bajo el nombre de D-Mara, con un punto de venta en el centro comercial Baricentro de Barberà del Vallès en Barcelona en 2006. Además, la firma badalonesa tiene otras dos tiendas propias en Barcelona, radicadas en el centro comercial La Maquinista y en el centro comercial Gran Vía 2, y un punto de venta en Girona. Entre los proyectos de Crismar para el año 2012 figuran la ampliación de la tienda en Gran Vía 2 y la apertura de dos nuevos establecimientos en Mataró y en Centro Comercial Diagonal Mar de Barcelona.
Ante los buenos resultados obtenidos por D-Mara, la firma apostó por las franquicias con especial incidencia en Canarias, donde cuenta con dos puntos de venta en la isla de La Palma (Santa Cruz y Llanos de Aridane) y tres en Tenerife (Candelaria, La Orotava CC La Villa-) y el recientemente inaugurado en La Laguna.
En nuestra política de crecimiento explica Rubén Castillo- apostamos por la tienda propia en unos 100 kilómetros a la redonda de nuestra central en Badalona, mientras que más allá apostamos por la franquicia.
La filosofía de las tiendas D-Mara, especializadas en complementos, es clara: Nosotros queremos que sea una tienda a la cual la clienta pueda ir a ver alguna novedad una vez a la semana: un monedero, una camiseta, un collar para regalo… Que sean establecimientos versátiles, que de 52 semanas que tiene el año, al menos en 50 de ellas haya algo nuevo que ver. Somos una empresa con 20 años de experiencia y 16 fabricando producto en Asia, así que le podemos dar este dinamismo a nuestras tiendas, comenta Castillo.
A la hora de llevar a término una franquicia, Crismar no exige cánon de entrada. Tal y como explica Rubén Castillo, nosotros queremos que el franquiciado venda y nos dé a conocer, no queremos sacar beneficio de él. Nosotros pagamos el diseño y el proyecto de decoración. Nuestro negocio es que ellos después vendan. En Canarias nos ha ido muy bien este modelo ya que a nivel multimarcas era un mercado que teníamos muy bien estudiado y trabajado.













