El cielo abierto, un momento antes de la tempestad, flashes plateados y la desfragmentación de la luz en una gota de agua.
Todo puede ser concebido, dicho, hecho, transmitido.
Desdibujando las fronteras.
Toda la materia queda absorbida, estás viajando a través de agujeros negros, a través de otras dimensiones y un momento antes de desaparecer eres disparado a la velocidad de la luz.
Una imagen que escapa de sus límites.
¿Y si el universo que contemplamos fuese tan sólo un holograma?
David Quincoces













