El nombre de la colección hace referencia a los quince minutos de fama que según Warhol todo el mundo tendría en un futuro. La propuesta pretende representar cómo vestiríamos si llegaran nuestros quince minutos de fama y transportarnos a esa Factory donde el glamour se mezclaba con el arte más contemporáneo de la época.
En la propuesta de Xevi Fernández, las prendas estrella han sido americanas, vestidos cortos y prendas de punto, emulando el estilo que reinaba en los 60. En cuanto a los tejidos, han predominado gasas de seda, tejidos laminados y las lentejuelas.
Los colores más utilizados en los diseños han sido muy diversos y han destacado especialmente el verde, beige, rosa nude, azul marino y plateado. Estampados a rayas en varios grosores y de diferentes colores son los prints que se han incluido en la colección.
Por lo que respecta a las siluetas, la propuesta ha presentado diversidad de formas: desde prendas strech que marcan completamente el cuerpo de la mujer, hasta prendas más oversize, que han dado un aire más masculino a algunos de los diseños para mujer.







