Paisajes salvajes poblados de trigo son el punto de partida de unas piezas únicas con cristales artesanales en tonos rosáceos que se entrelazan con plata y cuero cobrando forma de semilla y espiga como representación del paso del tiempo.
Grandes anillos, pendientes delicados, pulseras con cordones de piel natural y collares con formas orgánicas que se realzan con cristales artesanales.
Creatividad en su estado más puro y el espíritu artesanal propio de la marca dan el toque final a estas nuevas joyas que reflejan la exclusividad en cada diseño.









