Olor a libro viejo, copa de licor, madera mojada, gotas de lluvia en la ventana, sillón antiguo de terciopelo, calidez, chimenea, estampados bucólicos. Fuera asfalto, ciudad, olor a tierra mojada, melancolía, frialdad, el silencio de un tiempo para vivir.
Lo que te gusta, lo que no te gusta, donde te sientes libre, o te sientes cautivo, tu propio capricho.
Torras propone para el invierno 14-15 una colección de inspiración barroca, neoclásica, cálida, de tonos marrones, burdeos, verdes… pero siempre formando parte de un entorno urbano, de negros, azules i grises, típicos de las grandes urbes. Contrastes entre calor y frío, dentro y fuera, día y noche, clásico y moderno, ayer y hoy, dan misticismo a este invierno.
Los dos ambientes se van mezclando constantemente en un equilibrio de pasado y futuro. Contradicciones armónicas entre la rigurosidad y el sporstwear, entre el clasicismo y la modernidad, entre la tradición y las nuevas avanguardias artísticas inspiradas en estampados y mezclas de colores. éstas dan lugar a un ser y no ser, a un estar y no estar, a un sentir y no sentir, a tu propia personalidad.










