Llega como uno de los protagonistas de la temporada, y a pesar de su clásica asociación a la mala suerte, está confirmado, el amarillo es el color de la felicidad y el optimismo.
Tras una larga temporada de retiro, este irresistible color ha vuelto con una fuerza imparable para ponerse a la cabeza de las tendencias como uno de los tonos fetiche.
Toni Pons ha diseñado diferentes modelos con este irresistible color, para que cada una pueda lucirlo en la versión que más le guste.













