Esta colección explora la relación existente entre estos dos extremos y la forma en que están entrelazados en nuestro mundo. Teniendo como punto de partida el bordado de Bargello (Florencia), Susana aplica sus perspicaces reglas geométricas directamente en sus característicos textured prints y jacquards, acabando por crear una compleja firma depixelart.
Los colores fuertes emergen con el objetivo de contrastar las texturas frutadas y frescas de verano con la rugosidad, el corcho y el aspecto rígido del estilo Bargello. Amarillo, verde-agua, negro y blanco alimentan este concepto y, por primera vez, Susana Bettencourt une los lenguajes artesanal y digital en una única pieza.









