Oriente asoma por los armarios este otoño y de un choque con la arena fina del desierto nacen vestidos largos con tirantes multiposición, kimonos cortos y pantalones palazzo de cintura elástica.
La suavidad de los tejidos de antelina contrasta con el relieve de los bordados de hilo multicolor que dibujan racimos de flores que cuelgan delicadas y sunuosas.










