La tecnología de identificación
por radio frecuencia, conocida por sus siglas en inglés RFID (Radio Frequency
Identification Device) es un sistema que, aunque ya se utiliza desde hace años
( de hecho, se utilizó por primera vez en la Segunda Guerra Mundial para
identificar aviones amigos) es en la actualidad cuando mayor relevancia está
tomando. Gracias al actual desarrollo tecnológico y al descenso de precios de
los componentes electrónicos, esta ciencia se está orientando hacia sectores
como la logística o las cadenas de suministros.
En un sistema RFID el elemento a identificar; que puede ser un objeto, animal
o persona, se etiqueta con un pequeño chip que va unido a una antena de
radiofrecuencia de modo que puede
comunicarse e identificarse, a través de ondas de radiofrecuencia por un
dispositivo transmisor/receptor. Lo que hace que este sistema sea más valioso
que cualquier otro utilizado para este fin, es que el chip de RFID permite
almacenar información de identificación que confiere a cada uno de los
elementos etiquetados un carácter único.
Y
esto, hablando claro, ¿en qué puede mejorar nuestras vidas?
La verdad que los usos son casi
infinitos. Algunas empresas ya han empezando a exprimir el potencial de los
códigos RFID en los sectores postal, bibliotecario, de salud, ferroviario, de
seguridad e industrial. El día a día de la sociedad irá cambiando a medida que
esta tecnología siga instalándose en lugares en los que la ciudadanía pasa gran
parte de su tiempo.
En España, somos pioneros en el
desarrollo de esta tecnología. En el sector sanitario, por ejemplo, ya está
bastante implantado. Se utiliza, entre otras cosas, para la identificación y
trazabilidad de pacientes y activos dentro del ámbito sanitario, lo que supone
una asistencia de mayor calidad y un incremento de los niveles de seguridad, proporcionando beneficios como la
identificación de pacientes mediante códigos RFID, un registro del tiempo que
lleva alguien sin ser atendido, mejor acceso a la Historia Clínica Digital,
localización de enfermos, reducción de errores en la administración de
medicamentos
La localización de activos
posibilita, además, disponer de una información completa de las existencias más
importantes de una planta de hospital a través de un software de visibilidad.
Esto, además de beneficios asistenciales, proporciona beneficios económicos ya
que reduce la pérdida y robos de equipos, disminuye el tiempo de búsqueda de máquinas
Esta tecnología permite, además,
monitorizar las temperaturas. Esto garantiza que muestras, vacunas, órganos, medicamentos,
bolsas de sangre, fármacos
están siempre a la temperatura precisa. Los
dispositivos permiten programar alertas en caso de que las temperaturas excedan
los límites autorizados y todo ello sin necesidad de una toma de datos manual,
ya que se registra en tiempo real a través de WIFI.
El sector postal ha sido otro de
los beneficiados en la implantación de la tecnología RFID. Las soluciones que
ya se utilizan proporcionan transparencia y fiabilidad en la información de las
operaciones logísticas, permitiendo una optimización de los recursos y una
mayor eficiencia en los procesos.
Proyectos
de futuro
Una de las utilidades que ya se
aprovechan de esta ciencia, y que probablemente se irán incorporando poco a
poco en todos los comercios, es su uso como sistema antirrobo. Lo que se ha
hecho es crear una alfombra RFID anti-hurto. Cada prenda lleva un tag
identificativo que en el momento de la compra es desactivado. Si alguien
intenta llevarse una prenda sin haber pagado en caja, cuando pasa por encima de
la alfombra de la salida, el sistema detecta los tags no desactivados y hace
saltar una alarma. Todo sin necesidad de arcos de seguridad ni las tradicionales
alarmas que, con un simple tirón, pueden ser arrancadas.
Otro de los usos que ya se le
están dando algunas tiendas a esta tecnología es lo que se denomina Probador
inteligente RFID. Gracias a este sistema, cuando un cliente entra en uno de
estos probadores, un lector integrado en la ropa reconoce las etiquetas y una
pantalla táctil, ubicada en el mismo lugar, emite imágenes con especificaciones
de las prendas y, además, sugiere complementos y accesorios que combinen con la
pieza. El cliente puede buscar diferentes colores, tallas, modelos
y obtener
toda la información que necesite del producto: precios, descuentos, ofertas
es
probable que en un futuro cercano todas los comercios dispongan de uno de estos
útiles probadores.
Otras
utilidades
En librerías y bibliotecas ya se
han instalado estanterías inteligentes. Lo único que se necesita es colocar
unas alfombrillas en las baldas de los armarios que permiten conocer, en todo
momento, los ejemplares que tienen sobre ellas. Hace, en definitiva, un mapa
real de la biblioteca.
Estos son sólo algunos ejemplos
de cómo podemos aprovechar esta tecnología, que también se puede utilizar para inventariar,
como estación de pago, para etiquetar de forma masiva
En los últimos años la tecnología
RFID se ha desarrollado y perfeccionado disponiendo, incluso, de estándares
internacionalmente aceptados y de la aceptación de las Administraciones
Públicas, responsables de la asignación de frecuencias que ya han entendido que
los recursos deben ser compatibles para que esta tecnología se utilice a nivel
internacional.
El uso del RFID permite, en
definitiva, distinguir de forma sencilla y rápida el tipo, cantidad y variedad
de artículos de los que se disponen. Esta solución supone una serie de
beneficios entre los que destacan la capacidad de disponer de información
fiable y actualizada en tiempo real de los registros, la gestión eficaz de los
activos, la localización inmediata de los archivos o el control y
monitorización de la calidad de los servicios.
Una tecnología que, en resumidas
cuentas, facilitará nuestro día a día y aumentará la seguridad y fiabilidad en
tiendas, comercios, almacenamiento, industria
Artículo de opinión de Isabel Echevarría Aburto,
Directora de Relaciones Institucionales de la Fundación José Manuel
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