Cada europeo consume 19 kilos de textil al año, de los que se desechan 16, lo que supone, solo en España, un millón de toneladas de residuos al año. El textil es el quinto sector europeo que más materias primas consume y el sexto que más emisiones de CO2 emite. Las cifras hablan por sí solas. “Es un sector sobre el que pensar, ya que para generar esos 19 kilos por persona hacen falta 520 kilos de materiales y 12.000 litros de agua”, asegura la voz autorizada de Marta Martínez Guerra, Directora general de Servicios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, durante la inauguración de “Circular III: Encuentros de moda circular y sostenible”, foro de reflexión y crecimiento celebrado este pasado viernes en el Museo del Traje de Madrid, con la participación de más de 200 personas vinculadas al mundo de la moda.
Se trata de una cita para el debate y el aprendizaje organizado por Moda re-, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Ministerio de Cultura. Y que se ha consolidado como un evento fundamental que, por un día, se convierte en el epicentro de las ideas que deben conducir al sector de la moda hacia la sostenibilidad y la circularidad. “El sector de la moda y de la industria textil está demostrando una enorme capacidad de adaptación a los tiempos que corren y a las necesidades que toda la sociedad ha de atender, de manera urgente, para promover una economía y un modo de vida verdaderamente sostenible”, destacaba Helena López de Hierro, directora del Museo del Traje.
El liderazgo español se abordó en la primera mesa redonda, titulada “España, epicentro en gestión circular de moda” y moderada por la periodista Laura Pintos. La buena gestión lograda hasta el momento responde, según destacaron los ponentes, al esfuerzo paralelo y colaborativo entre las empresas y las instituciones. “Para avanzar en esta transformación, lo primero que hacemos es el desarrollo normativo”, destacaba el Comisionado para la Economía Circular del Ministerio para la Transición Ecológica, Alejandro Dorado, que ponía en valor también los programas de acompañamiento a las empresas, “con especial cariño en las pymes”, pero también “la divulgación y evangelización sobre por qué tenemos que cambiar, para avanzar hacia un modelo circular que no solo tiene ventajas sobre el clima, biodiversidad y contaminación, sino que es esencial para garantizar la competitividad del sector en España”.
Una de las empresas con más visión de conjunto del ecosistema de la moda es Textil Santanderina, que ha mantenido su reputación y su capacidad de innovación desde 1923. “Hace ocho años estuve en este museo y volver hoy me hace ver todo lo que ha cambiado en estos años”, indica Ramón Ríos, Fashion General Manager de la firma cántabra. Un tiempo en el que se han impulsado políticas de financiación pública como el PERTE de Economía Circular, con fondos europeos. “Soy optimista, creo en una moda sostenible y auténtica, enemiga del fake”. La innovación la promueven entidades como Re-viste, la Asociación para la Gestión del Residuo Textil y del Calzado que preside Juan Ramón Meléndez, y que agrupa buena parte de las principales marcas del país.
Para la recogida de esas prendas de las que el consumidor se desprende hace falta concitar más apoyo, ya que hoy en día recae eminentemente sobre iniciativas sociales como Moda re-, según destacó su directora, Noema Paniagua. “En España hay 900 millones de kilos de residuo textil cada año: en una montaña, sería equivalente a una de las cuatro torres de Madrid. Esto nos muestra una imagen muy real de lo que estamos hablando y es el reto al que nos enfrentamos”. De esos 900 millones, la directora de Moda re- destacaba que “solo cien millones se están recogiendo de manera separada”, el 45% de ello por parte de la cooperativa, formada por 50 empresas, “muchas de ellas con más de 30 años de experiencia en este sector, impulsadas por Cáritas”.
Los 9.000 contenedores rojos distribuidos por toda España están sensorizados, de manera que cuando se identifica que están llenos, se va a recoger la ropa que está depositada en esos contenedores y se traslada a cuatro plantas que tienen en España. A partir de esa clasificación identifican qué prendas tienen la dignidad para volver a ser utilizadas y cuáles es necesario volver a clasificar para poder ser recicladas. “Y las que se pueden reutilizar las trasladamos a casi 200 puntos de venta que tenemos repartidos por toda España”, detallaba Noema Paniagua, que ponía en valor que el 50 % de los 1.600 trabajadores de la entidad “son personas en riesgo de exclusión, que es el fin fundamental de nuestra actividad”.
Liderazgo femenino
Precisamente la vocación social se muestra estrechamente unida a la sostenibilidad y circularidad. Así lo destacaban la codirectora general de la Fundació Formació i Treball, Marina Arnau, y la coordinadora de Koopera, María Luz Ferro, ambas entidades centradas en esa doble perspectiva. “Conseguimos que más del 60% de las mujeres que participan en los programas de inserción entren en la empresa ordinaria”, mediante acciones de formación y acompañamiento a lo largo de un proceso vinculado, en ambos casos, a la recogida y reciclaje de prendas, resumía Marina Arnau. Ambas ponían en valor el legado de las mujeres en toda la tradición textil, que sigue vivo y se transforma en casos de éxito. En el marco de la segunda mesa, Mujeres en la Economía Circular, María Luz Ferro ponía el foco en el perfil emprendedor, capaz de generar red, que tienen las mujeres: “El liderazgo femenino es más eficiente, más colaborativo y con más visión de comunidad, porque la mujer ha sido históricamente innovadora. Todas las mujeres juntas, cada una con su capacidad, encuentran soluciones creativas comunes”.
En este debate en clave femenina, moderado por la consultora en sostenibilidad, compliance y producción responsable Pilar Prior, se aportaron datos como que “dentro del PERTE Textil, ha habido una tasa de éxito mucho mayor en las entidades lideradas por mujeres. Y eso a pesar de que solo el 25% de las compañías tienen liderazgo femenino”. La escasa presencia de mujeres en puestos directivos centró parte de la reflexión conjunta que compartía también la diseñadora María Lafuente: “Tenemos muchos techos de cristal por romper. ¿Cuántas mujeres hay liderando las casas de alta costura? La creatividad no se construye desde ningún género, se construye desde la autenticidad, desde los valores, el esfuerzo, la ética y los códigos”. Un cambio de mentalidad que, a menudo, debe comenzar “por la propia autopercepción, por creer que sí seremos capaces de llegar ahí, al techo de la sociedad”, añadía Mariola Marcet, CEO de Upcyclick.
El gran reto del calzado
Y si la circularidad es compleja para todo el sector, el reto es aún mayor si hablamos de calzado. Patricia González Aldea, periodista y autora del libro “Historia del calzado: Emblema del poder y la seducción”, recordaba al introducir la mesa Shoestainability que China lidera actualmente la producción mundial de calzado, con 13.000 millones de pares en 2024, lo que supone nueve de los diez que se fabrican en el mundo: “Y menos de un 5% del calzado se recicla”.
La complejidad de reciclar el calzado radica en que, de promedio, incorpora 40 materiales diferentes. Así lo detallaba Borja Mateu, agente de Innovación de Inescop, el centro de innovación y tecnología del calzado de Alicante pionero en el desarrollo de tecnología y metodología para separar los materiales y reciclarlos para su reintroducción en la industria, que ha creado una novedosa planta de recuperación de residuos para generar transferencia científica y estimular la creación de toda una industria en torno al reciclaje del calzado. Otro ejemplo de responsabilidad lo describía Pilar Diéguez, senior production manager de Flabelus: “Utilizamos materiales como algodón 100% biodegradable, para crear productos de mayor calidad, que duran más en el tiempo, y retrasamos el fin de uso de nuestras Flabelus. Y eso solo se consigue con la producción artesanal, con más cariño que si lo hiciésemos en países donde la producción es masiva”.
Circularidad con alma rural
Precisamente ese valor artesano se puso de relieve también en la última mesa, “Circularidad con alma rural: la lana”, conducida por Mercedes Rodríguez Sánchez, subdirectora del Centro Superior de Diseño de Moda de Madrid-UPM. Desde la empresa artesana Ábbatte, Camila Lanzas destacaba “las ventajas intrínsecas de la lana a nivel estético y de diseño, pero también a nivel táctil. Al trabajar con la lana nos hemos dado cuenta de todas las implicaciones que tiene: recuperación del mundo rural, historia, cultura y una gran cantidad de usos que le podemos dar”, a lo que Adriana Cagigas, directora del proyecto Wool4Life de WoolDreamers, añadió su valor como “herramienta para trabajar con la comunidad”.
Fernando García Dory, Fundador de la Escuela de Pastores Campo Adentro, reivindicaba más políticas públicas para defender el primer eslabón de la cadena: el cuidado del ganado: “A todo el que se dedica al oficio de pastor le duele ver que no está valorado en el estado español y en el resto de Europa. Es una gran desesperanza y frustración ver que no se revierta esta tendencia para reconocer el valor del material”. En cambio un ejemplo de impulso público al sector es la Mesa Nacional de la Lana, constituida recientemente en Paredes de Nava, Palencia, cuyo presidente y alcalde de la localidad, Luis Calderón, puso el foco en el riesgo de la ruptura de la cadena de valor: “Con la desaparición de ganaderos y centros de transformación de la lana, se pierde el capital humano del mundo rural, el talento y la cultura, tan vinculada a la moda española. Pero hay motivos para el optimismo”.
Miguel Ángel Gonzalez Suela, subsecretario para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Ministerio, clausuró la jornada poniendo el foco en el interés que la moda ofrece para las políticas públicas de sostenibilidad y reto demográfico, “desde una óptica positiva: estamos a tiempo si revertimos comportamientos. La moda es un motor de cambio”. Circular III se enriqueció con actividades complementarias como la presentación de la Alianza Moda Re(d), una nueva plataforma que agrupa a empresas, entidades e instituciones comprometidas con una moda más justa, circular y sostenible. Y con la celebración de talleres de moda sostenible, por parte de la artesana Raquel Atienza. Además, la compañía Escuela de Danza Smile aportó, con sus coreografías con telas y prendas, una mirada artística a todo lo debatido durante la fructífera jornada.














