Montblanc «Homage to Nicolas Rieussec Special Edition»

 Tiempo de lectura: 5 minutos

Una nueva interpretación del cronógrafo de Rieussec de 1821.

25 de octubre de 2014

El primer cronógrafo patentado en 1821 por Nicolas Rieussec fue la inspiración para que los relojeros de Montblanc crearan la colección de relojes Nicolas Rieussec, con mecanismos de manufactura y su propio estilo que los identifica. La inconfundible apariencia del reloj combina un círculo horario excéntrico en la parte superior de la esfera y los visores del tiempo transcurrido en la parte inferior del frontal del cronógrafo. Al igual que en el original de 1821, el tiempo se puede consultar sobre dos discos giratorios, encima de cada cual una manecilla fija indica los segundos y minutos que van transcurriendo. Nicolas Rieussec, relojero de la corte real francesa, fue quien inventó este tipo de construcción para poder medir con precisión los tiempos de cada uno de los caballos de carreras. Cuando se daba el pistoletazo de salida en la pista, el patentado "cronógrafo de tinta" se ponía en marcha y dos discos blancos esmaltados empezaban a girar: un disco estaba calibrado para el transcurso de 60 segundos y el otro para el transcurso de 30 minutos. El usuario pulsaba un botón cada vez que un caballo cruzaba la línea de meta: esta presión hacía descender un momento un portador en forma de rombo con dos puntas cargadas de tinta sobre los discos esmaltados, en que cada punta depositaba una gotita de tinta. Estas marcas de tinta sobre las escalas de los discos del cronógrafo le permitían al usuario leer el tiempo exacto de carrera de cada caballo. El dispositivo de Rieussec era, literalmente, un «escritor de tiempo», por lo que no dudó en llamarlo un «cronógrafo», a partir de las palabras en griego «chronos» (tiempo) y «graphein» (escribir). En 1822, la Académie des Sciences de París le concedió la patente de este dispositivo a Nicolas Rieussec, quien pasó a formar parte de la historia de la relojería como el inventor del primer cronógrafo patentado del mundo.

En 2014, Montblanc rinde homenaje a este gran relojero con una nueva interpretación de su cronógrafo de 1821. El cronógrafo «Homage to Nicolas Rieussec Special Edition» de Montblanc replica fielmente cada uno de los detalles del color, la disposición y el estilo de las manecillas, tal y como eran en el «escritor del tiempo» original, aunque confía en materiales modernos y tecnologías innovadoras para trasladar ese histórico dispositivo a la época contemporánea. El nuevo cronógrafo «Homage to Nicolas Rieussec Special Edition» de la colección Nicolas Rieussec de Montblanc muestra la fecha, indica la hora en dos zonas horarias distintas y también permite visualizar si es de día o de noche. El reloj se fabrica en ediciones limitadas en oro rosa y acero.

Características tradicionales, un estilo innovador
Resultando en una innovación sin precedentes, la manecilla del cronógrafo ha sido diseñada como un indicador doble: cada una de las dos puntas de las puntas romboidales de metal azulado se extienden horizontalmente hacia la escala calibrada en cada uno de los dos discos giratorios. Cada índice tiene exactamente la misma forma que los portadores de tinta del cronógrafo original de 1821. Los dos discos, lacados en blanco, uno a la izquierda para los 60 segundos transcurridos y el otro a la derecha para los 30 minutos, están igualmente inspirados por el aspecto del reloj original.

A primera vista, parece que falten los números de las horas en el círculo horario del reloj y que solo hay una escala para los minutos. Con los delgados trazos en negro alternándose con los números arábigos en intervalos de diez minutos, el círculo de los minutos emula fielmente a su homólogo en el «escritor del tiempo» original; la posición de las manecillas permite leer las horas con precisión.

El círculo horario revela su característica más especial en la oscuridad, cuando una técnica sin precedentes permite que los números de las horas, ocultos hasta entonces, aparezcan en la esfera.

El círculo horario, al estilo tradicional, se ha creado a partir de una cerámica híbrida, ultramoderna, permeada con pigmentos de la «misteriosa Superluminova», una tecnología innovadora creada exclusivamente para Montblanc. Estos pigmentos luminosos forman las horas en números arábigos, en la fuente característica de la colección Montblanc Rieussec. Los dígitos son invisibles bajo la luz del día precisamente porque están incrustados en el círculo horario, con el que comparten el mismo color exacto. Aunque cuando la luz ambiente empieza a desaparecer, los pigmentos luminosos que conforman los números (y también la manecilla de las horas y la de los minutos, rellenadas con Superluminova), empiezan a brillar, garantizando su perfecta legibilidad y dándole, al mismo tiempo, su aspecto tan característico a este reloj.

La esfera también rinde homenaje a la legendaria carrera de caballos de los Campos de Marte de septiembre de 1821, donde se utilizó por primera vez en la historia el «escritor del tiempo» de Nicolas Rieussec. Durante el día, se ve perfilado a las 6 en punto, en negro, un elegante caballo al galope. Con la exclusiva «misteriosa técnica Superluminova», de noche el caballo aparece en toda su luminosidad, resaltando sobre la esfera. Es en el mismo espíritu que el transparente cristal de zafiro de la parte trasera de la caja lleva grabado el mismo caballo con la inscripción «París, September 1821», resaltando el histórico acontecimiento aquel mes de hace, exactamente, 193 años del lanzamiento de esta edición especial.

Las superficies, claras y brillantes, muy parecidas a las de la cerámica, del círculo horario y los discos del cronógrafo, crean un contraste poco común con el textura en grano fino (grainé) de la esfera. Las dos aberturas están bordeadas por una delicada gradación en acabado satén y permiten ver claramente el visor de la fecha a las 3 en punto y el fino adorno en guilloché del indicador de noche y día a las 9 en punto. La manecilla de fondo visto para la hora indica el tiempo en una segunda zona horaria.

Cronógrafo monopulsador con un calibre de manufactura
El Calibre MB R200 automático de cuerda hace tic-tac bajo esta innovadora esfera, en una especial combinación de la artesanía tradicional en relojería con el arte de la ingeniería más moderna. La rueda de pilares, laboriosamente labrada con una fresa, controla el cronógrafo monopulsador. La conexión entre el tren de engranajes y los volantes del cronógrafo se engranan y desengranan gracias al par vertical, que funciona casi sin desgaste y evita que las manecillas del tiempo transcurrido salten cuando se active el cronógrafo. El doble barrilete conserva suficiente reserva de marcha para 72 horas seguidas. El atractivo del mecanismo no solo es por su excepcional rendimiento, sino también por su estética como reloj. Las piezas están adornadas con ondas de Ginebra y tienen los bordes biselados y pulidos. El brillo de las piedras preciosas rojas combinado con los tornillos azulados y el cálido dorado de los volantes de cobre, completa este bello conjunto, que se puede admirar a través del panel transparente de cristal de zafiro en la parte trasera de la caja.

Gran funcionalidad de la caja
La esfera está protegida por un cristal de zafiro ligeramente combado que ha recibido un tratamiento anti reflectante en ambas superficies. El mecanismo está acomodado dentro de una caja circular de oro rosa de 18k. Las aletas doblemente escalonadas de la caja están ligeramente curvadas hacia abajo para que el reloj, de 43 mm de diámetro, se ajuste ergonómicamente a la forma de la muñeca de su propietario. El connoisseur del mundo relojero que se da cuenta de lo poco convencional de la posición del botón del cronógrafo a las 8 en punto, deducirá correctamente que se trata de un cronógrafo monopulsador que se puede controlar simplemente con la yema del dedo gordo. La corona de oro rosa, con profundas estrías, va adornada con el emblema en blanco y negro en relieve de Montblanc. La hebilla de oro rosa de 18k asegura la correa de piel de cocodrilo, ajustada a la curvatura de las aletas y a la forma redondeada de la caja.

El cronógrafo Montblanc Homage to Nicolas Rieussec Special Edition estará disponible en octubre de 2014 en una edición limitada de 30 relojes en oro rosa y una edición limitada de 100 relojes en acero inoxidable.

Disponible en acero inoxidable, limitada a 100 artículos.
PVPR Ident. 113290 (oro rosa): 27.400€
PVPR Ident. 113289 (acero): 9.200€

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