Simone de Beauvoir, Malala Yousafzai, Frida Kahlo y Teresa de Calcuta son algunas de las musas que inspiran la colección y se transforman de forma gráfica en el estampado y bordados.
La inspiración en mujeres luchadoras y las artes marciales japonesas son referentes para trabajar las protecciones del cuerpo en forma de complementos para la cabeza y los brazos. Estas piezas simbolizan la opresión.
El patronaje se trabaja con formas oversize para conseguir prendas cómodas que permitan la libertad de movimiento. La artesanía juega un papel relevante y se trabaja con cintas y cordones que forman paisajes y simbolizan la riqueza de la diversidad.
Se utilizan tejidos naturales como el algodón, lino y seda. La piel es un elemento importante para crear los complementos que representan la lucha y la fortaleza.
Colores básicos como el blanco y el negro ayudan a destacar la personalidad y refuerzan los extremos. Los colores tostados están presentes en varias gamas y aportan tranquilidad y quietud.










