Los tejidos tecnológicos se combinan con géneros más tradicionales, como los elastanos y las lanas, creando prendas confortables y agradables. Una paleta de color austera con azules, grises, granates y negros, hacen de nexo de unión entre la gran variedad de texturas geométricas.
El ocho es un número trascendental, histórico, fetiche desde tiempos inmemoriales. Objeto de adoración de culturas milenarias como la china, que halla en el ocho el número de la suerte.
Es el número de la organización, la perseverancia y el control de la energía para producir logros materiales y espirituales. Su curva superior posee el poder de la realización en el mundo mental y espiritual, mientras que en su curva inferior reside la abundancia material.
Eight es un equilibrio de energías que canalizan la creatividad, materializando una producción que combina tradición y modernidad. La nueva colección de Miquel Suay es este ocho que representa movimiento en una imagen de permanencia.
Un claro camino hacia el infinito, buscando la armonía y dejándose llevar por el movimiento de la vida cambiante.
El desfile se abrió con una coreografía inspirada en la colección por la compañía de danza contemporánea Iron Skulls. Algunos de los modelos desfilaron con gafas de la firma Italia Independent.
Entre los asistentes pudimos ver a Walter Salles, director de cine brasileño, que prefirió ver el desfile junto al diseñador en el backstage.










