En pleno periodo de rebajas de invierno, y en un contexto en el que se prevé un aumento de las ventas de moda de entre el 4 % y el 5 %, según Acotex (Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos), la compra de ropa en España sigue marcada por el modelo de compra en cadenas de moda rápida o ultrarrápida, que concentran el 86,5 % de las compras, seguidas de las tiendas de barrio y el comercio local, que mantienen una presencia relevante (43,4 %), y las tiendas de segunda mano o vintage (15,7 %), una opción mucho más minoritaria, lo que evidencia la dificultad de consolidar modelos de consumo más sostenibles y de proximidad.
Por su parte, la slow fashion, alta gama y lujo quedan reservados para un escaso 9 % de la población. Estas son algunas de las conclusiones de la segunda edición del estudio realizado por la entidad de banca ética Triodos Bank sobre Conductas sostenibles de la población española, que recoge información sobre las preferencias de la ciudadanía en finanzas, movilidad, ahorro energético o bienestar personal, entre otros.
En este escenario, el 14,6 % de la población española gasta más de 100 euros al mes en cadenas de moda fast fashion o ultra fast fashion, una cifra que prácticamente cuadruplica la registrada en 2024, cuando el porcentaje se situaba en el 3,8 %. Por otro lado, aunque el gasto mayoritario en fast y ultra fast fashion se mantiene por debajo de los 50 euros mensuales (62,5 %), más de una quinta parte de la población desembolsa entre 51 y 100 euros (22,9 %) en este tipo de prendas.
Este patrón de consumo se concentra especialmente entre la población más joven. La Generación Z -entre 18 y 25 años- lidera el gasto mensual en este tipo de cadenas, con un 72 % en moda rápida y 46 % en moda ultrarrápida, seguida de los millennials -entre 26 y 40 años- con un 70,5 % y 30,6 %, respectivamente. Estos datos confirman que el interés por esta modalidad de compra disminuye progresivamente con la edad, hasta situarse en los niveles más bajos entre las personas mayores de 65 años (48,3 % y 9,2 %).
Por género, las mujeres compran con mayor frecuencia en cadenas de moda rápida (64,2 %) o ultrarrápida (32,9 %), una tendencia similar a la observada en el estudio anterior (2024: 69,1 % y 27,4 %). Este resultado es especialmente significativo en los perfiles de mujeres menores de 40 años, con estudios superiores, activas laboralmente y que conviven con otras personas.
La moda sostenible como reto de comprar de forma responsable
La conciencia ambiental vinculada al consumo de moda muestra señales de estancamiento. Según los resultados del Estudio, un 53,8 % de la población afirma que estaría dispuesta a pagar más por prendas producidas de forma responsable, una cifra casi tres puntos porcentuales por debajo de la del estudio anterior, cuando se situaba en el 56,5 %, con una predisposición mayor entre las mujeres -con un 58,8 %, más de diez puntos porcentuales por encima de la de los hombres- y las personas mayores de 65 años (61,7 %).
En cuanto a los hábitos relacionados con el final de la vida útil de las prendas, la donación continua como la opción más habitual, con un 64,5 % de la población, aunque pierde peso respecto a 2024 (69,2 %). En paralelo, aumenta la preferencia por regalar ropa a familiares o personas cercanas (38 %), pero también desciende la venta en plataformas de segunda mano (21,9 %). Por grupos de edad, destaca la Generación Z -entre 18 y 25 años-, en la que un 46,8 % regala las prendas que ya no quiere y un 38,7 % la vende, lo que apunta a un cambio en las formas de reutilización, pero no necesariamente a una reducción del consumo.
Otra de las conclusiones que plantea el Estudio es que tirar la ropa es una opción minoritaria, con un 11,8 % en 2025, aunque ligeramente por encima de 2024 (11,2 %). Asimismo, un 9,7 % de la población guarda la ropa, aunque no la utilice, un porcentaje similar al del año anterior (9,6 %).
En este sentido, los resultados del Estudio refuerzan también la idea de que uno de los frenos principales para avanzar hacia una moda más sostenible es la desconfianza en el reciclaje textil. Esa desconfianza en la economía circular no es un fenómeno nuevo. En los últimos años, varias investigaciones, como la realizada por Greenpeace, han puesto de relieve las limitaciones de los sistemas de recogida y reciclaje de ropa, y señalan que depositar prendas usadas en contenedores textiles no garantiza su reciclado efectivo y advertían sobre la falta de trazabilidad e información sobre el destino final de la mayor parte de los residuos textiles.
En este marco de desconfianza se mueven también los datos del Estudio, que indican que solo tres de cada diez personas consideran que se puede confiar en el proceso de reciclaje textil (29,9 %). Más de la mitad atribuye esa percepción a la falta de información y a las dudas sobre su efectividad (52,9 %), mientras que un 17,2 % cree que la ropa termina en vertederos. Estos datos subrayan la importancia de continuar con el refuerzo de la comunicación y sensibilización en esta materia.
Predisposición y confianza variable por CC.AA. hacia la moda sostenible
La Comunidad de Madrid (61,6 %), el País Vasco (60,6 %) y Cataluña (60,2 %) son las comunidades con mayor predisposición a pagar más por moda sostenible. Por el contrario, en Castilla y León (42,6 %), Cantabria (45,7 %) y Castilla La Mancha (47 %) la ciudadanía manifiesta menor interés y predisposición a gastar más dinero en la compra este tipo de prendas.
Estas diferencias se acentúan al analizar la confianza en el reciclaje textil. Navarra (38,1 %), País Vasco (37,4 %) y Andalucía (35,3 %) presentan los mayores niveles de confianza, mientras que en Madrid (22,3 %), Murcia (21,8 %) y Canarias (21,2 %) se manifiesta menor credibilidad.
El caso de Madrid resulta especialmente significativo porque combina una predisposición alta a pagar por ropa sostenible con una de las menores tasas de confianza en el reciclaje, lo que pone de manifiesto una brecha entre la intención de consumo responsable y la percepción del impacto real del sistema actual de reciclaje, que no tienen por qué ser incompatibles.
FICHA TÉCNICA
- Universo: población española de 18 años o más.
- Entrevista: online
- Ámbito: nacional
- Tamaño de la muestra: 2.600 casos. Se aplican cuotas por CC.AA., edad y sexo.
- Error muestral: para un nivel de confianza del 95,5 % y en las condiciones habituales de muestreo (p=q=50 %), el margen de error para la muestra total es de ± 1,94 %.
- Metodología de recogida de información: cuestionario semiestructurado con una duración de 20 minutos.
- Fechas del trabajo de campo: mayo 2025
- Tratamiento estadístico: tabulación simple y cruzada de frecuencias.
- Control de calidad: de acuerdo con la NORMA ISO 20252 certificada por AENOR y el Código de Conducta Internacional ICC-ESOMAR.
- Empresa consultora del proyecto: Grupo Análisis e Investigación
Triodos Bank y su transición hacia un modelo económico y circular
Triodos Bank apoya activamente proyectos descentralizados y no convencionales que tratan de reinventar el sector de la moda y transformar su impacto hacia el cambio positivo social y medioambiental. Esto incluye la financiación de iniciativas que trabajan en la innovación en materiales sostenibles, la economía circular y la producción local y ética.
En esa línea, la entidad excluyó explícitamente en 2021 el sector de la moda rápida de sus inversiones al considerar que su modelo de negocio está basado en precios bajos, tendencias de moda que cambian con frecuencia y plazos muy cortos desde el diseño a la venta que hacen que no sea sostenible ni para el medioambiente ni para la sociedad. Bajo esa premisa, el banco ha financiado, por ejemplo, empresas con un modelo de negocio de «ropa como servicio» en el que se puede alquilar en lugar de comprar, de modo que se asegura la maximización de la vida útil del artículo. Además, también financia negocios que reciclan residuos textiles y crean tejidos nuevos.
La entidad aboga por avanzar hacia una moda sostenible con un enfoque multifacético que combine financiación ética, políticas públicas firmes, educación y concienciación, así como la adopción de innovaciones tecnológicas. Solo a través de la colaboración y el compromiso colectivo es posible construir un futuro donde la moda no solo sea sinónimo de estilo, sino también de responsabilidad y respeto hacia nuestro planeta y las personas que lo habitamos.
Triodos Bank
Triodos Bank es un banco europeo independiente fundado en 1980, referente en banca ética y sostenible. Su modelo de negocio bancario está basado en la transparencia y combina la rentabilidad financiera con la rentabilidad social y medioambiental. Opera en los Países Bajos, Bélgica, Reino Unido, Alemania y España bajo supervisión del Banco Central Holandés y la Autoridad de Mercados Financieros holandesa. En España, el Banco de España supervisa a Triodos Bank en materia de interés general, liquidez, transparencia y protección del cliente de servicios bancarios. También opera en más de 40 países de África, Asia, América Latina y Europa del Este a través de sus fondos de inversión y microcréditos.
Triodos Bank es cofundador de la Alianza Global para una Banca con Valores, una red formada por más de 70 bancos referentes en sostenibilidad en todo el mundo que promueven una renovación del sistema financiero desde un enfoque sostenible.










