El alcance seventies queda reflejado en las prendas pensadas para evocar la tendencia de aquellos años pero que visten hoy en día a una mujer moderna. Para ello Second Hand nos ofrece monos y pantalones de talle alto con pata de elefante, dotando a estas prendas de un ligero carácter andrógino pero que su marcada y estrecha cintura resalta la cadera femenina; blusas y vestidos vaporosos con grandes lazos al cuello complementan este look de ligera influencia setentera.
Pero Manuel Herreros, fiel a las formas que tan bien han funcionado en pasadas colecciones, completa su catálogo con piezas que siguen un sencillo patrón de túnica, líneas rectas y cuellos en caja como seña de identidad de la marca, elementos esta vez resaltados por la incorporación de la capa. La paleta de colores elegida se mueve dentro de las tonalidades cálidas, tiñendo las prendas de un precioso rojo valentino, del actual color marsala o el otoñal ocre dorado para ser rotas con el frío azul eléctrico o blanco utilizado en algunas piezas. Puesto que los colores nos transmiten sensaciones y emociones, cuando estos se unen a la forma que los define y en este caso al acertado corte de la tela que les da volumen, conseguimos ligar un sentimiento a un hecho.
Es por esto por lo que a través de Second Hand, Manuel Herreros pone en nuestra mente, con la elección estos colores y confección de prendas, a una mujer seductora y atractiva a la par que sutil y natural, vestida con calidez para los fríos días de esta temporada.







