El tejido principal procede de botellas de plástico recicladas que consiguen una textura diferente que recuerda al papel de embalaje. Todos los modelos se pueden plegar y guardar dentro de un bolsillo transparente. Se pueden llevar en cualquier parte gracias a su extrema ligereza, a la extraordinaria resistencia del material y, sobre todo, a la peculiar característica de poderse plegar con un solo gesto, de manera que no ocupan ningún espacio.






