Corazones, transparencias y tonos clásicos como el rojo y el negro dominan la propuesta, jugando con un equilibrio entre lo dulce y lo atrevido. Es una colección pensada para celebrar el amor, pero también para divertirse.
Las medias y calcetines vuelven a ser los grandes protagonistas, elevándose a pieza clave del look. Prints de corazones y tejidos sheer convierten estas prendas en un recurso perfecto tanto para estilismos de cita nocturna como para outfits diarios con un twist especial. La tendencia apunta a mostrarlas sin miedo, combinadas con faldas, vestidos o incluso looks más casuales.
Esta temporada, Calzedonia refuerza la idea de San Valentín como excusa de auto-regalo. La colección invita a celebrar el amor propio con piezas especiales, accesibles y muy instagrameables, pensadas para brillar tanto en redes como en la vida real. Un drop que conecta con el deseo de romanticismo actual, pero con una actitud fresca y contemporánea.











