Los ayuntamientos de Catalunya recibirán hasta 75 euros por tonelada de residuo textil para reforzar la recogida selectiva

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Los ayuntamientos de Catalunya recibirán hasta 75 euros por tonelada de residuo textil para reforzar la recogida selectiva
● Catalunya multiplica los incentivos económicos para impulsar la gestión del residuo textil a partir de 2026.

● Una medida temporal para apoyar al mundo local y avanzar hacia un modelo textil más sostenible.

9 de enero de 2026

Los ayuntamientos de Catalunya recibirán hasta 75 euros por tonelada de residuo textil para reforzar la recogida selectiva

Los entes locales de Cataluña recibirán a partir de 2026 hasta 75 euros por cada tonelada de residuo textil recogida de forma selectiva, en una medida destinada a reforzar la implantación de este servicio y a compensar los costes asociados a su gestión. La decisión ha sido aprobada por la Junta de Gobierno para los Residuos Municipales, a propuesta de la Agència de Residus de Catalunya (ARC), y supone un incremento muy significativo del retorno del impuesto sobre el vertido y la incineración aplicado a los residuos textiles.

Hasta ahora, los municipios percibían 10 euros por tonelada por este concepto. Con la nueva medida, el importe base pasará a ser de 50 euros por tonelada a partir de 2026, con incrementos adicionales en función del tipo de municipio para compensar los mayores costes logísticos. En el caso de los municipios semiurbanos, de entre 5.000 y 50.000 habitantes, el retorno ascenderá a 64 euros por tonelada, mientras que los municipios rurales, con menos de 5.000 habitantes, podrán percibir hasta 75 euros por tonelada.

Un impulso económico al mundo local ante el retraso normativo estatal

El incremento del retorno del impuesto tiene carácter temporal y se mantendrá vigente hasta que se desarrolle plenamente la normativa estatal relativa a la responsabilidad ampliada del productor en el ámbito textil. Según ha explicado la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, el objetivo de esta medida es “dar un impulso al mundo local y aliviar la presión económica sobre las empresas gestoras que operan en la recogida y el tratamiento del residuo textil”.

La iniciativa es el resultado de un proceso de trabajo conjunto entre la ARC, entidades del sector y representantes municipales, que han puesto de manifiesto las dificultades actuales en la gestión del residuo textil. La Ley 7/2022 establecía la obligatoriedad de que todos los entes locales dispusieran de un servicio de recogida selectiva de textil y calzado a partir de enero de 2025, así como la entrada en vigor, en abril del mismo año, de la responsabilidad ampliada del productor. Sin embargo, este último aspecto se ha retrasado a la espera del desarrollo normativo estatal correspondiente, generando un vacío que ahora se intenta compensar con este refuerzo económico.

Fomentar la separación en origen ante un problema ambiental creciente

Con los nuevos criterios aprobados, se prevé que los entes locales reciban cerca de 2 millones de euros anuales, sobre una estimación de 40.000 toneladas de residuo textil recogidas selectivamente. No obstante, los datos actuales muestran que aún queda un largo camino por recorrer: en 2024, la recogida selectiva de textil en Cataluña se situó en 22.162 toneladas.

Para poder acceder a estos retornos económicos, los entes locales deberán acreditar que disponen de un contrato con coste asociado para el servicio de recogida del residuo textil, garantizando así la prestación efectiva del servicio.

El trasfondo de esta medida se enmarca en una problemática ambiental de gran magnitud. Detrás de las pasarelas, las campañas publicitarias y el consumo masivo de moda existe una industria global que emplea a más de 1,5 millones de personas solo en Europa, pero que también genera un impacto ambiental considerable. Los productos textiles son la cuarta categoría con mayor presión sobre el uso de materias primas y agua, solo por detrás de la alimentación, la vivienda y el transporte, y la quinta en emisiones de gases de efecto invernadero.

A escala mundial, se estima que menos del 1 % de los textiles se reciclan para convertirse en nuevos productos textiles. La producción y el consumo de ropa no han dejado de crecer: cada año se venden 100.000 millones de prendas en el mundo, y la producción se duplicó entre los años 2000 y 2014. Sin embargo, la reutilización y el reciclaje no han avanzado al mismo ritmo, en gran parte porque los productos textiles no se han diseñado tradicionalmente con criterios de circularidad.

En Cataluña, cada persona genera 19,8 kilos de residuos textiles al año, pero solo 2,7 kilos por habitante y año, el 13,6 %, se recogen de forma selectiva. En la mayoría de los hogares, los textiles siguen depositándose en la fracción resto, lo que se traduce en 137.248 toneladas de residuos textiles eliminados sin retorno, con un coste económico estimado de 27,5 millones de euros, que asume el conjunto de la ciudadanía.

Con este refuerzo de los incentivos económicos, la Agència de Residuos de Catalunya busca fomentar la separación en origen, mejorar la gestión de los residuos textiles y avanzar hacia un modelo más eficiente, circular y sostenible, reduciendo la pérdida de recursos valiosos y el impacto ambiental de uno de los sectores con mayor huella ecológica.

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