Mariahilfer Straße, situada entre el sexto y séptimo distrito de la capital del vals, es una de las calles más famosas de la ciudad. Y lo es no sólo debido a su longitud (es la mayor zona de compras de Viena), sino por albergar el paseo de las estrellas y una intensa vida nocturna que hace que abunden a su alrededor numerosos hoteles, cafeterías y restaurantes.
Siguiendo la línea urbana de las tiendas que ya tienen en funcionamiento en España y Reino Unido, el de Austria es un espacio minimalista y cool de unos 60m2, en el que destaca como color principal el blanco, junto con los colores corporativos de la empresa: el rojo y el negro.
Con esta nueva apertura, Lenita & XTG incorpora su segundo establecimiento en régimen de franquicia a su red comercial, ya que ocho de las tiendas que tiene en funcionamiento son de explotación propia. Los propietarios de esta nueva flagship, y nuevos socios de Burmen, son Dejan Savic y Christian Pieschel.
La clave de la expansión de las marcas
El formato de tienda LENITA & XTG nace en el 2008 como una idea de negocio de futuro para Burmen, compañía de capital 100% canario que produce y explota ambas marcas.
La cadena de tiendas perteneciente a la compañía BURMEN está especializada en ropa íntima y de baño para mujer y hombre, y seguirá su proceso de expansión inaugurando próximamente nuevos establecimientos en Barcelona e Ibiza, con el objetivo de tener a finales del 2015 al menos 25 tiendas en explotación.
Fieles a sus orígenes subtropicales, tanto Lenita como XTG son marcas conocidas por impregnar sus diseños de colorido, transgresión y creatividad, rompiendo en los últimos años los cánones establecidos en el sector textil tradicional del íntimo y baño. Más allá de eso, el reciente lanzamiento de nuevas líneas orientadas al sportswear para adaptarse a las nuevas tendencias del consumidor ha supuesto todo un éxito.
Pensada para poblaciones superiores a 60.000 habitantes, BURMEN pide a sus futuros franquiciados locales con un espacio superior a 50 metros cuadrados situados a pie de calle o en centros comerciales, un canon de publicidad del 1% anual y una duración del contrato de 5 años prorrogables. La inversión mínima ronda los 1.500 euros el metro cuadrado.










