En 1990, la tecnología de diseño en 3D se empleaba de forma generalizada en sector aeronáutico, del mueble, entre otros, aunque todavía no estaba de moda. El número de empresas dedicadas a la confección que estaban dispuestas a experimentar con la tecnología 3D para la moda era reducido. Además, debido a la complejidad de los primeros programas en 3D, los diseñadores de moda consideraban la tecnología demasiado compleja y se resistían a incluirla como herramienta de trabajo. Fue tan solo en la última década cuando se produjo la revolución de la tecnología 3D, y creció su aceptación tanto como herramienta de diseño como de comercialización en el sector de la moda. Hoy en día se reconoce su eficacia para agilizar el desarrollo del producto y se aplica a lo largo de toda la cadena de suministro.
La Tecnología 3D Evoluciona
En un principio, la tecnología 3D se utilizaba únicamente para visualizar los modelos. Con los primeros sistemas, los diseños visualizados en un avatar apenas correspondían con el ajuste real de un modelo. La tecnología no había avanzado lo suficientemente como para comprobar cómo quedaba una prenda. Sin embargo, hoy en día la tecnología 3D incluye herramientas que responden a los retos específicos de ajuste a los que se enfrentan las empresas dedicadas a la moda en el mundo entero. Esta tecnología no solo ofrece beneficios desde el punto de vista económico, sino que puede suponer también una ventaja competitiva de valor incalculable en el entorno de la moda.
Los avances que se han producido durante estos últimos treinta años en cuanto a rendimiento y velocidad de los sistemas informáticos, facilitan la comunicación digital. La tecnología 3D se ha beneficiado de estos avances en tres aspectos principales:
Potencia de los equipos informáticos
Inicialmente el diseño 3D requería ordenadores muy potentes, como los sistemas Cray, Sun, y similares. Hoy en día los ordenadores portátiles igualan o incluso superan en velocidad a cualquier ordenador, y poseen un gran espacio de almacenamiento. Además, el coste por terminal representa tan solo una parte de la inversión realizada en los modelos anteriores. Además, la mayor potencia y los avances en las técnicas de software permiten a los diseñadores crear avatares y representar la caída de los tejidos de una forma realista.
Tecnología gráfica
La pixelización en la tecnología 3D original producía una calidad irregular en las líneas y dibujos que simplemente no estaban bien definidos. Con la tecnología vectorial actual, los dibujos llegan a ser más nítidos que los bocetos hechos a mano por los artistas.
Facilidad de uso
La tecnología 3D fue diseñada en un principio para ingenieros y científicos. Cuando se desarrollaron por primera vez aplicaciones para los sectores de la moda y el calzado, los usuarios eran los diseñadores y los responsables comerciales. Ellos son los "artistas" del sector, y consideraban que la tecnología limitaba su creatividad. Era necesario que fuera más fácil de utilizar. En el mundo de la moda las tendencias cambian constantemente y el tiempo es fundamental; las aplicaciones 3D para la moda se han tenido que simplificar mucho, sin sacrificar su eficacia. En la actualidad, los usuarios pueden empezar a crear en cuestión de días o incluso horas.
Aplicación de la tecnología
Uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta cualquier empresa del sector de la moda, es garantizar que el ajuste de una prenda se aproxime lo máximo posible a su cliente objetivo. En la mayoría de los casos esto implica proporcionar una muestra, lo que significa que es necesario confeccionar patrones, cortar tejidos, coser las piezas, y enviar después los productos al cliente para una control de evaluación del modelo. Algunos distribuidores y marcas envían por avión, a Asia o donde se encuentren las oficinas del contratista, personas que sirvan como modelos para poder realizar controles de ajuste real. Este es un proceso largo y costoso, que puede necesitar varias sesiones hasta que se apruebe el ajuste final de la prenda o sea finalmente excluida de la línea. La tecnología 3D puede ayudar a reducir el coste y el tiempo de comercialización desde la fase de diseño, contribuyendo a un proceso más eficaz y rentable al reducir el número de muestras necesarias y los correspondientes costes.
Mayor rentabilidad en la creación de prototipos
La frecuencia con la que una empresa introduce modelos nuevos es un factor de coste importante en el desarrollo y la producción. Algunas empresas del sector de la moda tienen un índice de adopción tan bajo como el 25%. Un único prototipo puede costar entre 250 y 1.000 $ (unos 180 y 720 €), o más cuando se tienen en cuenta los costes de diseño y desarrollo. Una empresa alemana dedicada a la moda estudió el coste medio de los modelos descartados e informó de que cada descarte cuesta más de 1.200 €. De este modo si se eliminan los miles de prototipos físicos y los gastos de envío que conllevan, el ahorro es indiscutiblemente significativo. Dado que las empresas pueden decidir ahora si lanzar o no un producto al mercado mediante la tecnología 3D sin un prototipo físico, o con un número menor de prototipos, el coste que supone descartar un modelo (en términos de material, mano de obra y tiempo) disminuye considerablemente.
Tejido
Hasta hace poco era muy difícil predecir las propiedades del tejido con precisión y ver su efecto sobre el cuerpo. Actualmente, los fabricantes textiles someten a prueba los tejidos para determinar sus propiedades físicas, como la caida del tejido por su propio peso, la fricción contra el cuerpo y la elasticidad en las direcciones x e y. El sombreado, la transparencia del tejido y la capacidad para importar adornos en la aplicación, aumentan también el realismo de la simulación de la prenda. Además, es necesario poder ver los puntos de presión o tensión donde el tejido podría quedar demasiado ceñido al cuerpo. Esta información permite que la caída de la tela sea mucho más realista durante la representación de la prenda acabada.
Las sutiles diferencias en los distintos tejidos son visibles al instante, y los diseñadores pueden llegar a probar tejidos nuevos que se encuentran aún en fase de desarrollo. Esto facilita y agiliza el proceso de toma de decisiones, incluso antes de la fabricación de la muestra de una prenda o de la producción de una muestra de tejido.
Mejorar el modelado de los patrones
Las aplicaciones 3D más avanzadas disponibles en la actualidad combinan los patrones con propiedades específicas del tejido y líneas de costura para simular la caída del tejido. El escáner corporal 3D capturan los millones de puntos del/de la modelo de prueba de una empresa para crear un avatar del mismo cuerpo, que puede utilizarse para predecir con precisión la holgura o tirantez de una prenda. De este modo el usuario puede ajustar las piezas del patrón en la aplicación de patronaje 2D y visualizarlas en la aplicación 3D para volver a simular y comprobar nuevamente el ajuste.
Estas modificaciones aproximadas se transfieren fácilmente a los patrones en papel para perfeccionarlas. En el pasado, el trabajo realizado sobre los patrones de papel requería multitud de tediosos ajustes manuales. Para comprobar el ajuste se tardaban horas, o incluso días. Las aplicaciones 3D actuales incluyen funciones automáticas diseñadas específicamente para reducir las tareas repetitivas y permitir que los diseñadores técnicos especializados ajusten los patrones en cuestión de minutos.
No existe una talla universal
La verificación virtual del ajuste ha demostrado ser una forma eficaz de mejorar la calidad en todos los aspectos. Algunas empresas con visión de futuro van un paso más allá y comprueban virtualmente el ajuste de series completas de tallas. Las empresas rara vez disponen del tiempo y los recursos necesarios para verificar físicamente las distintas tallas de una prenda durante el proceso de desarrollo del producto, por lo que a menudo omiten este importante paso. Sin tecnología 3D, normalmente se limitan a comprobar un modelo en una talla básica y a veces en las tallas menor y mayor. Esto no siempre se traduce en un buen ajuste general.
Comprobar los patrones en todas las tallas es fundamental, pues influye directamente sobre el ajuste y la calidad de la prenda y en consecuencia en la percepción de la marca por parte del consumidor. Resulta imprescindible en el caso de la moda infantil, ya que los patrones normalmente tienen que ser modificados en las tallas más pequeñas añadiendo o eliminando piezas para adaptarse a las diferentes morfologías de cada grupo de edad.
Los diseñadores de todos los mercados, ya sea de moda infantil, caballero, mujer, deportiva o cualquier otro tipo de prendas, se encuentran sometidos a la misma presión: producir artículos de gran calidad en un tiempo récord. La tecnología 3D ofrece una solución realista y fácilmente accesible a la ardua tarea de comprobar el ajuste en el conjunto completo de tallas.
Salvar la distancia entre el diseño y el desarrollo
La mejor comunicación entre la comercialización interna y externa, el diseño, diseño técnico, aprovisionamiento, proveedores y clientes puede reducir considerablemente el tiempo de desarrollo del producto. Muchos diseñadores se encuentran ahora lo suficientemente cómodos con la tecnología 3D para la moda como para tomar decisiones rápidas de diseño acerca del aspecto de una prenda en distintos colores, con distintos tamaños de los motivos y logos, y en diferentes tejidos. Esta tecnología permite al diseñador comunicar los cambios al patronista rápidamente y ver los resultados en horas, en lugar de días o semanas.
A su vez, la capacidad para fabricar siguiendo de cerca el mercado en lugar de tener que planificar con una gran antelación permite a las empresas evitar quedarse bloqueadas en diseños deficientes o crear prendas que sienten mal. De la misma forma, las aplicaciones 3D de hoy en día se pueden emplear para crear líneas o series virtuales de prendas para su revisión y análisis a través de Internet por parte de los equipos de diseño en todo el mundo.
Mayor rapidez de salida al mercado, mayores beneficios
En la búsqueda de un ciclo de desarrollo de producto aún más corto, la "rapidez de salida al mercado" es clave. Dentro del largo proceso de desarrollo de un producto, es difícil para las empresas mantener el ritmo de los artículos de venta rápida con todas sus variantes actualizadas y artículos complementarios. Sin embargo, con la tecnología 3D pueden adaptar sus diseños y aprobarlos digitalmente, con una producción de muestras mínima. De esta manera los diseños llegan a las tiendas con mucha más rapidez que en el pasado, permitiendo a las empresas captar ventas continuas.
La dimensión verde
La tecnología de ajuste 3D combinada con el patronaje de diseño asistido por ordenador (CAD) puede hacer también que la huella de carbono de una empresa disminuya en gran medida. Cuando las empresas comprueban toda la gama de tallas de una prenda virtualmente, hay que cortar y coser menos prototipos. Reducir los millones de prototipos que fabrican las empresas para comprobar el ajuste, el color y el aspecto general de una prenda reduce la energía utilizada para la expedición y el transporte y la cantidad de productos químicos empleados para preparar, lavar, teñir y tratar el tejido, y genera muchos menos residuos en cada operación de este proceso.
3D: La mejor ventaja estratégica del mercado de la moda
La actual tecnología 3D para la moda ha superado las expectativas, al ser más fácil de utilizar y de aprender y adaptarse completamente a las especificidades del diseño de moda.
Sacar al mercado el diseño adecuado con el ajuste perfecto a tiempo es ahora más crucial que nunca. Los costes de desarrollo ascienden, los gastos de envío aumentan, y los errores son algo que la mayoría de las empresas no se pueden permitir. Los productos deben llegar al mercado más rápidamente, y deben ser productos que se vendan. Teniendo todo esto presente, el uso habitual de la tecnología 3D en el mercado de la moda es una ventaja competitiva fundamental tanto para los comerciantes minoristas como para las marcas y los fabricantes.
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