La colección de Lebor Gabala para este otoño invierno incluye una amplia variedad.
El color se alza como un triunfo sobre toda la colección. Es propio de Maite Muñoz, la diseñadora de la firma.
Su talento en dar con el color preciso para teñir la prenda adecuada es una de las señas de identidad de Lebor Gabala.
Son colores para comérselos, golosos e inspirados como el rosa encendido, el amarillo girasol, el azul turquesa o el verde bosque, que se acotan con pinceladas de tonos neutros como piedra, negro o gris.
Juegos de texturas, mezclas de grosores y proporciones arriesgadas, rompen convenciones e invitan a ir más allá en el juego de la moda: al grunge del siglo XXI, a las ejecutivas que liberan sus costuras, o a los arquetipos de género que se ríen de su sombra.













