En la carta, las asociaciones resaltan la necesidad de responder de forma rápida una vez se garantice el suministro de vacunas y consideran que las empresas del gran consumo pueden ser un colaborador estratégico para la administración asumiendo, voluntariamente, la administración de la vacuna a sus trabajadores, siempre desde el estricto cumplimiento del plan de vacunación que marquen las autoridades sanitarias.
En este sentido, las empresas desean resaltar su experiencia previa en planes de vacunación masiva que buena parte de ellas realizan anualmente a sus plantillas tanto a través de sus servicios de prevención o enfermería como de sus mutuas de salud.
Las asociaciones del gran consumo consideran que la importancia de ganar tiempo en el proceso de vacunación contra el COVID-19 exige fortalecer los procesos de colaboración público-privada y, por ello, ofrecen sus recursos con el objetivo de liberar de presión asistencial a los Servicios Públicos de Salud de las Comunidades Autónomas, agilizar el proceso de vacunación y sumar esfuerzos para garantizar la salud del mayor número de personas y acelerar la recuperación social y económica del país.
Desean también destacar que los empleados de la cadena realizan una actividad esencial, tal y como ha quedado demostrado durante los momentos más duros de la pandemia, que no se puede parar y en los que, en la mayoría de posiciones no se puede teletrabajar por lo que sería conveniente no demorar en el tiempo el proceso de vacunación de sus profesionales.










