Este 2025 parece el año, por excelencia, de las bodas pero, si por algo se caracteriza la novia contemporánea, es por sus exigencias a la hora de encontrar el vestido perfecto con el darse el ‘sí, quiero’. La millennial cada vez huye más de lo convencional, apostando por un traje nupcial personalizado con el que verse representada, sentirse guapa, cómoda y segura en su gran día y guardar un recuerdo memorable para siempre.
La atemporalidad juega aquí un papel importante y, si la traducimos en tendencias, hablamos del minimalismo como el gran aliado de cualquier novia. Las extravagancias, los tules voluminosos y los vestidos más ostentosos, dan paso ahora a siluetas más sencillas, que enfundan a la novia en una elegancia eterna que nunca pasará de moda ni se verá anticuada y eso es algo que podemos encontrar en la nueva colección de Alex Vidal, donde llevan desde 1975 perfeccionando las técnicas más punteras en el universo nupcial.
Su última cápsula, Heritage, fusiona la tradición con la modernidad y en la que los tonos neutros son los grandes protagonistas. Una colección que apuesta por los tejidos orgánicos, las gasas, los linos y las sedas y que lo hace prestando la máxima atención al detalle, a través de las técnicas más artesanales que han ido perfeccionando durante décadas, pero con unos acabados modernos y llenos de intención, como aberturas inesperadas, terminaciones irregulares, formas orgánicas, cambios inesperados (pero muy sutiles) de tejido…
En Alex Vidal, las líneas limpias y los cortes fluidos dialogan con texturas exquisitas para dar forma al vestido de novia perfecto: romántico, ligero y sofisticado. Siluetas etéreas y delicadas, versátiles y atemporales, pensadas para acompañar a cualquier novia y cualquier estilo de ceremonia.













