La sostenibilidad pisa fuerte: FICE guía a sus asociados ante la nueva prohibición europea de destruir calzado y prendas no vendidos

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La sostenibilidad pisa fuerte: FICE guía a sus asociados ante la nueva prohibición europea de destruir calzado y prendas no vendidos
● Del reglamento europeo de ecodiseño a la normativa de aplicación práctica: clave para la competitividad del sector.

● Una transición hacia la economía circular en el calzado español frente a los nuevos requisitos comunitarios.

17 de febrero de 2026

La sostenibilidad pisa fuerte: FICE guía a sus asociados ante la nueva prohibición europea de destruir calzado y prendas no vendidos

La Federación de Industrias del Calzado Español ha reforzado su papel de interlocutor estratégico para las empresas del sector frente a uno de los cambios regulatorios más significativos de los últimos años en el ámbito comunitario: la entrada en vigor de las normas que complementan el Reglamento de ecodiseño para productos sostenibles (ESPR) de la Unión Europea y que, entre otros aspectos, prohíben la destrucción de prendas y calzado no vendidos.

Este cambio normativo responde a una creciente preocupación por el desperdicio en la cadena productiva y comercial: cada año, según estimaciones de la Comisión Europea, entre el 4 % y el 9 % de la ropa y calzado producidos en Europa se destruyen sin haber sido utilizados, generando alrededor de 5,6 millones de toneladas de emisiones de CO₂.

FICE ha venido informando a sus empresas asociadas sobre las implicaciones de estos desarrollos legales, orientando especialmente sobre las diferencias entre el Reglamento Delegado y el Reglamento de Ejecución adoptados por la Comisión Europea el 9 de febrero de 2026, que detallan cómo se aplicarán en la práctica estas nuevas obligaciones.

De la teoría a la práctica: reglamentos que transforman la gestión empresarial

El Reglamento (UE) 2024/1781 —el marco del **ecodiseño para productos sostenibles— ya está en vigor desde 2024 y extiende los requisitos ambientales a prácticamente todos los bienes comercializados en el mercado único, incluyendo productos textiles y calzado. En este contexto, la prohibición de destruir productos no vendidos y la obligación de informar sobre ello han sido consagradas en el artículo 25 del ESPR, con plazos y condiciones específicas: grandes empresas desde 19 de julio de 2026 y medianas empresas hasta julio de 2030, mientras que las micro y pequeñas empresas quedan exentas inicialmente.

Sin embargo, para que estas obligaciones dejen de ser meros principios y pasen a ser exigibles, la Comisión Europea ha adoptado dos normas complementarias:

  1. Reglamento Delegado: establece las excepciones justificadas a la prohibición, por ejemplo, cuando exista un riesgo de seguridad, daños en los productos o motivos de propiedad intelectual que impidan otra gestión. Este desarrollo detalla también cómo los Estados miembros supervisarán el cumplimiento.

  2. Reglamento de Ejecución (UE) 2026/2: fija las disposiciones de aplicación detalladas, entre ellas un formato estandarizado para que las empresas informen anualmente de los productos no vendidos que descartan y sus razones —un requerimiento que entrará en vigor en febrero de 2027 para dar margen de adaptación.

FICE acompaña a la industria española en su adaptación estratégica

Ante este escenario regulatorio en plena consolidación, FICE ha desarrollado un plan de seguimiento y asesoramiento para sus asociados, incluyendo:

  • Sesiones informativas que explican la estructura normativa y los plazos de cumplimiento, haciendo hincapié en las obligaciones de reporte y en las excepciones que el Reglamento Delegado contempla.

  • Guías y herramientas para la adaptación de procesos internos de gestión de inventario, devoluciones y logística inversa, con el fin de potenciar alternativas a la destrucción de stock como la reventa, la reutilización, la donación o el reciclaje.

  • Análisis de impacto sectorial para ayudar a las empresas, especialmente a las pymes del calzado, a evaluar cómo estos requisitos pueden afectar sus modelos de negocio y competitividad.

Estas acciones de acompañamiento buscan minimizar el riesgo de sanciones y maximizar las oportunidades que, según FICE, pueden derivarse de una gestión más responsable de los recursos y una integración más profunda de principios de economía circular.

Hacia un futuro más sostenible y competitivo

Para FICE, las nuevas normas europeas suponen una oportunidad de impulsar la competitividad del calzado español en un mercado global que da cada vez mayor peso a la sostenibilidad y la transparencia. Además de contribuir a la reducción de residuos, estas disposiciones empujan a las empresas a repensar sus modelos de producción y consumo, alineándolos con las exigencias de consumidores y reguladores.

En definitiva, la federación considera que la correcta interpretación y aplicación de estas normas —a través del uso de las guías y herramientas disponibles— será clave para que la industria del calzado español lidere los desafíos de la transición ecológica y mantenga su posición en un mercado europeo que apuesta cada vez más por la economía circular y el diseño sostenible.

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