La Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) fue la gran protagonista ayer miércoles 5 de febrero, a las 13:00 horas, en el salón MOMAD, donde Confederación ModaEspaña (ModaEspaña) organizó una mesa redonda para analizar cómo las marcas pueden transformar una obligación normativa ineludible en una ventaja estratégica para su negocio.
Bajo la pregunta “¿Está preparada tu empresa para la RAP?”, el encuentro reunió a Sonia García Heras, de Re-Viste; José Juan Fernández, de RBS; y Mariana Gramunt, de T_NEUTRAL, con la moderación de Carmen Torres, representante de ModaEspaña.
Un nuevo marco normativo, no una moda pasajera
La sesión arrancó con un mensaje claro por parte de Carmen Torres: “La RAP no es un impuesto más, es una oportunidad. No es una moda, es un nuevo marco normativo de funcionamiento para el sector”.
Desde esa premisa, el debate se centró en qué implica realmente la RAP, cómo deben prepararse las empresas y qué riesgos existen si se pospone la toma de decisiones.
Proyecto GRAP: diagnóstico y acompañamiento personalizado
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la presentación del proyecto GRAP, impulsado por Confederación ModaEspaña. José Juan Fernández, de RBS, explicó que se trata de una herramienta práctica de diagnóstico en dos fases:
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Un cuestionario inicial, para conocer el grado de conocimiento real que tiene la empresa sobre la RAP.
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Un estudio personalizado, que permite definir qué debe hacer cada compañía según su modelo de negocio, mercados y particularidades.
Fernández advirtió de que existen muchas consultoras que ofrecen soluciones “estándar” que pueden llevar a inversiones innecesarias o sobredimensionadas. “GRAP nace desde las organizaciones empresariales para ofrecer un acompañamiento individualizado y ajustado a la realidad de cada empresa”, subrayó.
La RAP: quien contamina, paga
Desde la visión de los sistemas colectivos, Sonia García Heras, de Re-Viste, recordó que la RAP es un concepto medioambiental europeo basado en un principio claro: “Quien contamina, paga. Y quien más contamina, más paga”.
La RAP no es una normativa nacional, sino europea, y obliga a que cada empresa esté adherida a un SCRAP (Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor) en cada país en el que opere.
“Los SCRAP estamos para ayudar a que las empresas cumplan la RAP”, señaló, insistiendo en la importancia de contar con asesoramiento adecuado.
Actualmente, la RAP distingue tres grandes categorías de producto:
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Textil
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Textil hogar
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Calzado
El riesgo del desconocimiento y la parálisis
Desde la experiencia de marca, Mariana Gramunt, de T_NEUTRAL, lanzó una advertencia directa: “El desconocimiento lleva al miedo y el miedo, a veces, a la parálisis”.
Muchas empresas aún no han iniciado ningún proceso de adaptación, a pesar de que las fechas de aplicación de la normativa se acercan rápidamente y su cumplimiento es obligatorio en toda la Unión Europea. “Hay que anticiparse. Sabemos que hay que cumplirlo, ¿por qué esperar?”, afirmó.
Eso sí, Gramunt coincidió con el resto de ponentes en la importancia de acudir a plataformas y asociaciones sectoriales, para evitar inversiones mal orientadas y soluciones poco ajustadas a la realidad de cada empresa.
No es un impuesto, pero sí un coste que hay que conocer
Durante la mesa redonda se insistió en que la RAP no es un impuesto, sino una tasa de contribución destinada a financiar un sistema de gestión. Sin embargo, en la práctica supone una nueva línea de coste que las empresas deben conocer y calcular país por país, incorporándola cuanto antes a la estructura de precios de sus productos.
José Juan Fernández fue tajante al respecto: “Las empresas que no cumplan la RAP estarán incumpliendo la ley y, por tanto, no podrán vender ni comercializar sus productos”.
La RAP también afecta a las importaciones
En un contexto en el que el sector debate sobre acuerdos comerciales como MERCOSUR o la UE–India, tanto Sonia García Heras como Mariana Gramunt recordaron un punto clave: la RAP establece que siempre debe existir un responsable del producto en Europa, ya sea el fabricante, el importador o el distribuidor.
Por tanto, los productos que lleguen al mercado europeo deberán cumplir igualmente con la normativa RAP.
Un sistema todavía en construcción en Europa
Sonia García Heras destacó también el papel de EURATEX, la patronal europea del textil y la confección, desde donde se intenta armonizar una normativa que, en la práctica, se aplica país por país, con diferencias significativas.
Actualmente, reconocieron los ponentes, el desarrollo de SCRAP en Europa está aún en fase inicial:
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Existen solo unos cinco SCRAP en toda Europa.
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EURATEX tiene representación en 23 países, pero los sistemas están plenamente operativos solo en algunos como Hungría o Países Bajos.
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En mercados clave como España, Francia, Alemania o Italia, el sistema sigue en construcción y desarrollo.
Pese a ello, desde organizaciones como Re-Viste y T_NEUTRAL ya se trabaja en orientar a las empresas en enfoques multipaís, anticipando un escenario que será cada vez más exigente.













