Durante mucho tiempo ANCI ha luchado tanto a nivel europeo como nacional para incluir la indicación obligatoria del origen del calzado, aspecto que considera de vital importancia para el sistema de producción, por la excelencia en la fabricación que caracteriza al calzado italiano y la protección del consumidor.
En su lucha, ANCI ha contado con el apoyo de Confindustria para la etiqueta Made In, los que ha permitido que el Parlamento Europeo inste a la CE a retomar el tema, alegando una mayor protección del consumidor y seguridad del producto.
No obstante, precisa Sagripanti, «el juego no ha terminado todavía y estamos listos para vigilar e intervenir en el intenso debate que seguirá en los próximos meses, sobre todo de los estados del norte de Europa, que han mantenido siempre una postura crítica sobre el etiquetado de origen. Esperamos se llegue pronto a una resolución definitiva que ponga a la UE en una posición competitiva con respecto a los principales actores internacionales, como los EE.UU., China y Japón».










