El presidente de la Asociación de Fabricantes de Calzado Italiano (ANCI), Cleto Sagripanti, se pregunta cómo a pesar de los resultados positivos del sector en 2011, «aún no somos capaces de consolidar el crecimiento. Hemos dedicado tiempo para evaluar y analizar detenidamente esta situación, discutiendo con las empresas del sector, y creemos que hay que buscar nuevas fórmulas para iniciar un nuevo cambio y ciclo de crecimiento».
Las declaraciones del presidente de la patronal italiana del sector del calzado son la respuesta a las medidas de desarrollo presentadas recientemente por el gobierno italiano. En opinión de Sagripanti, las empresas italianas del calzado se han reestructurado en los últimos años, impulsando nuevos modelos de negocio de producción y comercial, pero «todavía carecemos de un acelerador a la altura del esfuerzo de estas empresas, de una serie de instituciones y un sistema financiero que garanticen un nuevo ciclo de crecimiento», sostiene.
En esta línea, la patronal considera insuficientes las inversiones destinadas para la promoción exterior de las empresas italianas y del sector del calzado italiano en particular. «Durante años hemos estado predicando que la valentía es necesaria en la toma de decisiones, recompensando a los sectores que demostraban ser una fuerza impulsora para el país. En su lugar, ahora se ha llegado a una situación que parece no querer molestar a nadie y que no satisface a nadie, presentando serias dificultades de gestión y asignación de fondos que, además, aún no están claros en su cuantificación», señala Sagripanti.
Desde hace tiempo, ANCI ha argumentado la necesidad de una nueva «alianza de crecimiento», basado en las sinergias entre los diversos actores (públicos, asociaciones privadas y bancos). No se trata solo de apoyar el proceso de internacionalización de las empresas, sino también de redefinir la política de promoción sectorial.
En el apartado de la innovación, Sagripanti, critica el hecho de las nuevas medidas impulsadas por el gobierno premien la contratación de personal altamente especializado (doctorados o Masters en materias técnicas y científicas), para ser empleado en la investigación y desarrollo, pero no se haya tenido suficientemente en cuenta la necesidad de impulsar y promover la investigación estilística y la preparación de las muestras, que en el caso de las empresas del sector, suponen un elemento esencial para la competitividad y, sin embargo, representan un gran peso sobre los presupuestos de las empresas.
La patronal italiana arremete también por la falta de apoyo a las empresas a líneas de crédito. En una reciente encuesta de ANCI se desprende, por ejemplo, que el 84,7% de las empresas llegar a ser un «banco» para sus clientes; con lo que se produce un doble efecto negativo: dificultad de acceder a líneas de crédito y retraso o impago por parte de algunos clientes.
«Lo que se necesita es más valentía», concluye el presidente de ANCI, Cleto Sagripanti, «y sobre todo mayor visión estratégica para poder ayudar a las empresas que están sufriendo la fuerte contracción del consumo interno y la situación de las economías de los países europeos. Es necesario actuar con decisión en la creencia de que la crisis puede superarse con éxito».









