Un cuarto y un bar son los sets protagonistas de la ambientación de esta campaña de Kocca, donde al igual que en las obras del maestro, las ventanas, la vista y la gama de colores recreada por la luz se vuelven los elementos característicos.
En el primer escenario, un cuarto dominado por grandes ventanas, la modelo Anna J. se encuentra en el centro de la foto y en un segundo plano aparece una figura masculina. Tanto sus miradas como sus comportamientos van más allá de los límites del cuadro, ya que se dirigen hacia algo que el espectador no ve.
En el segundo set dos modelos protagonizan la escena sin interactuar entre ellas, para focalizar la atención sólo sobre las prendas que visten y la belleza de las mismas. Se trata de figuras llenas de significado simbólico como en las obras del artista, absortas en los propios pensamientos, con la mirada perdida en el vacío, que transmiten soledad, espera e inaccesibilidad.
En la temporada Otoño-Invierno, la gama de colores de Kocca es más sobria y más cercana a los cinco colores que representan la visión de Hopper, dominada por el color negro, el blanco y el gris, que se mezclan con estilo y elegancia con el verde, el azul, el camel, el bordeaux, elburgundy y los tonos pasteles mezclados entre sí.
También se mezclan las prendas, que son diferentes entre ellas pero siempre intercambiables para una colección caracterizada por la atención prestada a los detalles y los materiales que siempre acompaña a Kocca.










