La organización EURATEX ha ampliado su respaldo a la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, tras la publicación de una declaración conjunta firmada en Bruselas el 27 de febrero de 2026 por 25 asociaciones empresariales europeas. El documento, hecho público después de la decisión de la Comisión Europea de activar provisionalmente el acuerdo interino, califica este paso como “decisivo” tras un cuarto de siglo de negociaciones.
La coalición empresarial considera que la entrada en aplicación provisional marca un punto de inflexión para la competitividad europea en un contexto global cada vez más fragmentado y competitivo. El comunicado insiste en que el acuerdo no solo tiene un valor político y estratégico, sino también un impacto económico cuantificable y de gran alcance.
Un impacto económico “cristalinamente claro”
Según las estimaciones de la Comisión Europea citadas en la declaración, una vez plenamente implementado, el acuerdo podría incrementar las exportaciones de la UE a Mercosur en cerca de un 40 %, lo que supondría 48.700 millones de euros adicionales en exportaciones anuales. Asimismo, el impacto acumulado en el PIB europeo podría alcanzar 77.600 millones de euros anuales para 2040.
Estas cifras se traducen, según la coalición, en un acceso ampliado al mercado sudamericano, el fortalecimiento de las cadenas de valor transatlánticas y oportunidades reales de crecimiento en una región que supera los 270 millones de consumidores. Para sectores industriales como el textil, la automoción, la química, la alimentación o la tecnología, la reducción arancelaria y la eliminación de barreras no arancelarias representan una mejora sustancial en condiciones de competencia.
El documento también subraya el elevado coste de los retrasos acumulados. De acuerdo con estudios económicos citados, las empresas europeas habrían perdido en torno a 3.000 millones de euros en exportaciones por cada mes de demora en la ratificación del acuerdo. Desde que se esperaba su entrada en vigor en 2021, la economía europea habría dejado de generar aproximadamente 291.000 millones de euros en crecimiento del PIB, una cifra equivalente al tamaño anual de la economía portuguesa. Estas pérdidas, señalan los firmantes, han debilitado la posición competitiva de Europa y retrasado decisiones de inversión que finalmente se han materializado en otras regiones del mundo.
Ventaja estratégica en un entorno global fragmentado
La declaración conjunta enmarca el acuerdo UE-Mercosur como una herramienta clave en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, tendencias proteccionistas y una creciente competencia por el acceso a materias primas y mercados estratégicos.
En este contexto, el tratado ofrece a las empresas europeas una ventaja de primer movimiento en la región, permitiéndoles consolidar relaciones comerciales y asegurar posiciones antes que competidores de otras áreas económicas. Además de la eliminación amplia de aranceles, el acuerdo contempla la reducción de barreras regulatorias y compromisos vinculantes en materia de sostenibilidad, derechos laborales y protección medioambiental, reforzando el papel de la Unión Europea como referente global en estándares normativos.
Para EURATEX, que representa a la industria europea de la confección y el textil, el acuerdo abre una ventana de oportunidad especialmente relevante. El sector, que apuesta por la innovación, la digitalización y la sostenibilidad, podrá beneficiarse de un acceso más competitivo a un mercado en expansión, al tiempo que diversifica riesgos en un momento de incertidumbre en otras regiones del mundo.
Una amplia alianza industrial respalda el tratado
La declaración está suscrita por 25 organizaciones empresariales europeas que representan un amplio abanico de sectores estratégicos, desde la automoción hasta la alimentación, la química, la tecnología o el papel. Entre los firmantes figuran asociaciones como la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, BusinessEurope, el Consejo Europeo de la Industria Química y diversas confederaciones sectoriales, lo que evidencia el carácter transversal del apoyo empresarial al acuerdo.
La coalición recalca que, con el avance de las ratificaciones y la aplicación provisional ya en marcha, las empresas europeas pueden ahora invertir y expandirse con mayor seguridad jurídica y previsibilidad. No obstante, subraya que es esencial mantener el impulso político y garantizar que la implementación práctica del acuerdo se desarrolle sin nuevos retrasos.
Tras 25 años de negociaciones, la industria europea considera que ha llegado el momento de traducir el acuerdo en resultados tangibles. Para Euratex y el resto de organizaciones firmantes, el tratado UE-Mercosur no es únicamente un instrumento comercial, sino una pieza estratégica para reforzar la autonomía económica, la resiliencia industrial y la proyección internacional de Europa en las próximas décadas.










