María Luisa y su hermana Eloísa no se hablan desde que eran niñas. La muerte de su padre puso una barrera entre ambas. María Luisa no pudo mirar hacia adelante sin su recuerdo. Eloisa forjó un escudo de complacencia para conservar su inocencia. Dos visiones que separaron a la uña de la carne que habían sido siempre. Hoy, María Luisa se casa y no sabe si su hermana vendrá. Aunque sí lo harán otros invitados de especial importancia en esta historia. Una aparición, que durante la noche de antes les asaltará a las dos interrumpiendo sus vidas ¿Unirá el altar lo que la muerte había separado?
Con este pequeño aperitivo el diseñador anunciaba lo que vendría despúes. Un recorrido mágico en el que se pudo disfrutar de la riqueza de cada una de sus prendas. Preciosos brocados y terciopelos que tomaban vida propia junto a las historias de los personajes que los han inspirado.
Una maravilla de presentación a la que el diseñador y escritor Adolfo Pardo llegó al combinar su formación en Cine con su gran amor por la moda y el arte español. Un conjunto que pone en relieve la tradición cultural española como un elemento a reivindicar como seña propia de la firma.
Vestidos de la firma, el diseñador salió junto a su madre, María Luisa García, el alma mater de la marca y gran inspiración para el diseñador. Con un espectacular vestido en pedrería de la firma emocionó a todos los invitados. Madre e hijo han construído esta firma como un proyecto de familia y de vida. Un proyecto con el que compartir sus vivencias en cada producción, en cada prenda y en cada palabra escrita. De ella y de su abuela, también María Luisa, le viene el amor por la alta costura.










