La European Circular Textile Coalition, una alianza formada por empresas de toda la cadena de valor textil, ha publicado oficialmente su Manifiesto por una Economía Textil Circular Europea, un documento que marca un punto de inflexión en la lucha contra el creciente volumen de residuos textiles en el continente.
Constituida en otoño de 2025, la coalición reúne ya a compañías clave como Synergies TLC, Sympany, Erdotex, Nouvelles Fibres Textiles, Coleo, Resortecs, Reju, Selenis Texnascis, European Spinning Group, Noyfil, Utexbel, Tissages de Charlieu, Velor Cycling y Ariadne, entre otras.
El manifiesto parte de un dato alarmante: Europa genera anualmente 12,6 millones de toneladas de residuos textiles, pero únicamente el 1 % se recicla para convertirse en nuevas prendas. Un problema que, lejos de ser solo ambiental, supone también la pérdida de un enorme valor económico.
Según explica la coalición, “Europa puede y debe hacerlo mejor cerrando el ciclo de los textiles y abandonando el paradigma del usar y tirar. El objetivo es avanzar hacia un sistema circular alineado con la Estrategia de la UE para Textiles Sostenibles y Circulares de 2022, que establece que en 2030 todos los productos textiles comercializados en la Unión sean duraderos, reparables y fabricados en gran parte con fibras recicladas”.
Un análisis profundo de la realidad europea: por qué es urgente cambiar el modelo
El documento, recogido íntegramente en el PDF aportado por la coalición (), describe con claridad el origen del problema y su magnitud. Cada ciudadano europeo compra de media 19 kg de textiles al año, equivalentes al contenido de una gran maleta. La mayor parte de estas prendas y tejidos termina incinerada, exportada o depositada en vertederos, perpetuando un sistema lineal que genera contaminación y desperdicia recursos potencialmente valiosos.
La coalición sostiene que esta crisis representa, al mismo tiempo, una extraordinaria oportunidad económica: si la industria europea logra convertir los residuos textiles en materia prima secundaria, podrá fortalecer su autonomía industrial, crear empleos verdes y reactivar sectores productivos estratégicos.
El manifiesto recuerda además que cada 1.000 toneladas de residuos textiles recogidos pueden generar en torno a 100 empleos en actividades de clasificación, reciclaje, hilatura, tejeduría o acabados, lo que sitúa la circularidad como motor de reindustrialización para Europa.
Una visión compartida: un mundo sin residuos textiles
El documento propone una visión clara: un futuro en el que todos los textiles estén diseñados para durar y ser reciclados, y en el que las fibras se regeneren continuamente. Este planteamiento exige unir diseño, innovación tecnológica, inversión industrial y políticas públicas coherentes.
La coalición subraya que la transición no será posible si las normativas europeas —como el Reglamento de Ecodiseño— no se acompañan de inversiones en infraestructuras, sistemas de reciclaje avanzados y una regulación eficaz que facilite la transformación técnica y económica del sector.
Hacia un reciclaje textil a gran escala: la prioridad de la coalición
Uno de los objetivos centrales del manifiesto es lograr que el reciclaje textil-a-textil sea la norma en Europa. Esto implica escalar tecnologías de clasificación avanzada, reciclaje químico y mecánico, hilatura regenerativa y producción regional, garantizando que los residuos postconsumo y postindustriales se conviertan en el insumo principal de la fabricación europea.
La coalición afirma que “el residuo textil no debe ser un problema, sino el recurso del futuro”, y destaca que varios de sus miembros ya operan instalaciones capaces de convertir residuos textiles en materiales de alto valor añadido.
Tres pilares clave para la política textil europea
El manifiesto propone tres líneas estratégicas que deberían guiar las futuras políticas de la UE:
1. Reconstruir una cadena textil europea competitiva basada en la circularidad
Europa importa hoy el 73 % de la ropa que consume. Al mismo tiempo, gran parte del residuo textil europeo se exporta fuera de la UE, donde a menudo acaba en vertederos. Este modelo globalizado externaliza los impactos ambientales y reduce la competitividad europea.
La coalición propone relocalizar parte de la producción y el reciclaje, fortaleciendo la industria local, reduciendo emisiones asociadas al transporte y elevando los estándares sociales y ambientales.
2. Priorizar el reciclaje textil-a-textil de alta calidad
No todo material reciclado es igual. La coalición insiste en que las futuras normativas deben distinguir entre reciclaje genuinamente textil y el uso de materiales procedentes de otros sectores.
Las fibras recicladas que contabilicen en los objetivos europeos deben provenir de residuos textiles, y no de plásticos u otros flujos externos.
3. Establecer requisitos obligatorios de contenido reciclado en los productos textiles
Los esfuerzos voluntarios no han sido suficientes. La propuesta es introducir objetivos obligatorios y graduales que aseguren una demanda estable para las fibras recicladas.
Esta medida permitirá que el reciclaje escale y sea económicamente viable, al tiempo que garantice calidad, durabilidad y alto rendimiento en los productos finales.
Del problema a la oportunidad: transformar la narrativa europea
El texto del manifiesto propone un cambio cultural profundo: dejar de considerar los residuos como un paso inevitable del ciclo de vida de las prendas y empezar a verlos como un activo estratégico.
Convertir los residuos en recursos permitirá crear nuevos mercados, generar empleo y reducir la dependencia de materias primas importadas, especialmente en un escenario de creciente competencia global.
Un llamamiento final a la acción colectiva
La coalición concluye con un mensaje claro y contundente: la circularidad textil solo será posible si empresas, marcas, recicladores, gestores de residuos y legisladores trabajan de forma conjunta.
“Cuando un mundo sin residuos es posible, no podemos permitirnos esperar”, afirma el documento.
Por ello, invita a nuevas empresas —desde recicladores y clasificadores hasta marcas de moda— a unirse al movimiento y a contribuir al desarrollo de un ecosistema circular que garantice un futuro sostenible para el sector en Europa.








