La Confederación Europea de la Industria Textil y de la Confección (EURATEX) ha instado a la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) a realizar una evaluación sectorial específica de los textiles técnicos dentro del proceso de restricción de las sustancias perfluoroalquiladas (PFAS). Según la organización, el actual enfoque genérico de la ECHA podría generar una regulación desproporcionada y poner en riesgo miles de empleos en el sector textil europeo.
Durante el verano, la ECHA amplió su análisis a ocho nuevos sectores —entre ellos los textiles técnicos—, aunque anunció que no llevará a cabo una evaluación diferenciada para cada uno. EURATEX considera que esta decisión es inadecuada, ya que los textiles técnicos presentan particularidades complejas que no pueden abordarse únicamente con una revisión de “cuestiones horizontales”.
En su declaración oficial, la patronal europea subraya que “la evaluación de los textiles técnicos debe ser equivalente en profundidad a la de los 14 sectores ya analizados” y que “sin una revisión específica, no se dispondrá de una base sólida para una regulación proporcionada y viable”.
Impacto en pymes y cadena de suministro
EURATEX advierte que una restricción sin evaluación sectorial afectaría especialmente a las pequeñas y medianas empresas, así como a las cadenas de suministro locales, que carecen de estructuras internas de I+D o de cumplimiento normativo. Por ello, solicita que cualquier restricción venga acompañada de medidas de apoyo transitorias, guías específicas y plazos realistas de aplicación.
Asimismo, el documento señala que muchos subsectores de los textiles técnicos —como la construcción, los geotextiles, las aplicaciones medioambientales y energéticas o los tejidos para electrónica de seguridad— no han sido incluidos aún en la clasificación oficial de la ECHA, lo que podría provocar omisiones graves en la futura normativa.
PFAS esenciales y seguridad industrial
EURATEX reconoce la necesidad de reducir las emisiones de PFAS, pero recalca que algunas de estas sustancias siguen siendo “esenciales para garantizar la seguridad y el rendimiento en aplicaciones industriales, médicas y de protección personal”, donde no existen alternativas técnicas viables. La organización propone restricciones selectivas y soluciones técnicas que eviten una dependencia de importaciones y la pérdida de capacidad productiva en Europa.
Finalmente, EURATEX se compromete a colaborar activamente con la ECHA y la Comisión Europea para aportar datos, ejemplos y propuestas que permitan una regulación equilibrada. La entidad insiste en que “no hacen falta prohibiciones generales, sino políticas inteligentes y específicas que garanticen tanto la sostenibilidad como la competitividad del sector europeo”.















