El grupo Ingka, propietario y principal operador de las tiendas IKEA en la mayoría de los mercados internacionales, ha anunciado el lanzamiento de un proyecto piloto mediante el cual abrirá sus espacios comerciales a otros retailers, marcando un giro estratégico en su modelo tradicional de tienda monomarca. La primera alianza de esta nueva etapa se materializa en Reino Unido, donde la compañía dará la bienvenida a Decathlon dentro de una de sus tiendas IKEA.
La iniciativa representa un cambio significativo en la estrategia comercial de IKEA, históricamente caracterizada por operar espacios exclusivos centrados en su propia oferta de mobiliario y soluciones para el hogar. Con este piloto, la empresa busca explorar nuevas formas de colaboración, mejorar la experiencia de cliente y optimizar el uso de sus grandes superficies comerciales, adaptándose a las nuevas dinámicas del retail.
Según ha comunicado Ingka Group, este proyecto forma parte de su ambición por transformar sus tiendas en destinos más versátiles y relevantes para los consumidores, integrando propuestas complementarias que aporten valor añadido.
Una alianza estratégica en Reino Unido para ampliar la experiencia de cliente
El primer paso de este nuevo enfoque se materializa con la incorporación de Decathlon en una tienda IKEA en el Reino Unido. La firma francesa de artículos deportivos contará con un espacio propio dentro del establecimiento, donde ofrecerá una selección de productos adaptados al mercado local.
La colaboración permitirá a los clientes acceder a equipamiento deportivo en el mismo entorno en el que realizan compras relacionadas con el hogar, reforzando la idea de conveniencia y experiencia integral. Para IKEA, esta alianza supone la oportunidad de atraer nuevos perfiles de consumidores y aumentar el tráfico en tienda, mientras que Decathlon amplía su presencia física mediante un formato innovador de implantación.
Desde Ingka Group subrayan que el proyecto se encuentra en fase piloto y que su evolución dependerá de los resultados obtenidos y de la respuesta de los clientes. La compañía evaluará el impacto en términos de satisfacción, ventas y eficiencia operativa antes de considerar una posible ampliación del modelo a otros mercados.
Este movimiento se enmarca en una tendencia más amplia del retail internacional, donde los grandes operadores buscan fórmulas de colaboración y espacios compartidos para responder a un consumidor cada vez más exigente, digitalizado y orientado a la experiencia. La apertura a terceros dentro de sus tiendas podría marcar un precedente relevante para la evolución del modelo comercial de IKEA en los próximos años.
Con este piloto en Reino Unido, IKEA pone a prueba una nueva manera de entender el espacio físico: no solo como punto de venta, sino como plataforma de colaboración entre marcas y como entorno flexible capaz de adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado.









