William y Agnes no podían saberlo
Ni William ni Agnes imaginaron que su bufanda de lana llegara a convertirse en el icono que ha sido. Escocia, año 1800 del siglo XIX. Un día cualquiera en los Lowlands escocesas. Agnes prepara el wallet donde William guarda un poco de queso, un poco de carne y un poco de pan antes de salir con las ovejas. El frío arrecia y el bueno de William se cubre con una gruesa bufanda de lana y una capa en blanco y negro con un motivo en blanco y negro que se asemeja a la dentellada de un sabueso. Sin saberlo, William y Agnes estaban poniendo las bases de lo que sería un patrón archiconocido de alta costura.
Muy posteriormente, la dentellada del can dejó de estar estigmatizada por obra, nada menos, que a la gracia del Rey Eduardo VIII (que fue Príncipe de Gales y después Duque de Windor), quien en la década de 1930 comenzó a lucir trajes confeccionados con el patrón de Pata de Gallo. Esta novedad fue reflejada por diversas revistas de moda de la época, dando lugar a que este tejido atrajera la atención de la nobleza y la burguesía inglesa.
El patrón de la bufanda pastoril que se convierte en un símbolo de elegancia y sofisticación.
Pata de gallo (pied de poule, en francés; houndsstooth, en inglés, “diente de sabueso”) tiene una curiosa historia que ha hecho que desde sus inicios en el 1800, a su popularización en los años 30 del siglo pasado, su uso se haya consolidado como uno de los iconos de la alta costura.
Coco Chanel, en los años 20, diseñó con este patrón y le dio un uso más allá de la sastrería masculina. Dior consagró su uso y lo convirtió el tejido pata de gallo en el icono que es usándolo en trajes y también (como curiosidad) en la caja de su primera fragancia Miss Dior.
El uso de la Pata de Gallo, que inicialmente se utilizó sobre todo en prendas de vestir (trajes y abrigos principalmente), acabó por dar el salto a vestidos, accesorios, zapatos, sombreros, pañuelos, bolsos o carteras.
También Ropa de cama en el diseño Pata de gallo.
Burrito Blanco, la marca española de Ropa de Cama, ha incorporado en diversas ocasiones este patrón a sus colecciones de sábanas, fundas nórdicas y edredones. En la última colección de la marca, encontramos un buen ejemplo en un diseño que incorpora este patrón en un tamaño XXL y una paleta novedosa en tonos de cuarzo, caqui i trigo en tonos apastelados. El resultado es un diseño con el que se fabrican juegos de sábanas de algodón, fundas nórdicas y edredones de invierno de gran suavidad.












