El hecho de convertirnos en lo que los demás esperan que seamos nos lleva al olvido de la belleza de los momentos en los que fuimos puros y genuinos, o incluso a la pérdida completa de nuestra identidad.
Esta reflexión llevó a la construcción de una colección con piezas básicas y aparentemente puras, que esconden patrones en capas interiores o incluso que exponen la degradación de la identidad, con acabados en crudo. El juego entre el interior y el exterior de las piezas y de los materiales se compara a la dualidad de personalidades que desarrollamos por naturaleza. El estampado con diseño lineal también expone la fragilidad de esta dicotomía.







