"Nuestras empresas y comercios necesitan saber qué motores tienen a su alcance para afrontar estos momentos de incertidumbre", explica Cietta. No en vano, "en estos últimos meses, el sector de la moda ha cambiado mucho", precisa María Eugenia.
Entre otros factores, ambos profesionales han señalado que el aumento del paro (en torno al 9,2% de media europea, pero con previsiones de un 20,8% en España y un 12,7% en Italia), están llevando a un consumidor más "cauto", que reduzca drásticamente su nivel de consumo ante el miedo a perder su empleo y fuente de ingresos y, que cuando consuma, tenga en cuenta una serie de factores que han ganado peso en los últimos meses.
Todo ello, sin duda, se está reflejando en una caída del sector de la moda y el lujo, de hasta un 49% en Italia, un 29% en UK o un 26% en España, por ejemplo, con una media europea del -23%.
Una situación que, según los expertos, no comenzará a remontar hasta 2022 o 2023, coincidieron en señalar Maria Eugenia y Cietta.
En esa recuperación, sin duda, tendrá mucho que ver la evolución y transformación de las empresas y comercios, tanto en el canal offline como en el online, que sin duda seguirá creciendo y que deberán aprender a coexistir en un terreno más phygital.
A corto plazo, se prevé un aumento de las siguientes tendencias de consumo:
→ Wellness: mayor preocupación por el bienestar, la salud, el cuidado personal, el homewear, el deporte y la actividad física, el confort personal y del entorno que nos rodea.
→ Modestia: la recesión económica nos lleva a restringir el gasto y que, cuando compremos, serán adquisiciones más meditadas, más esenciales, más funcionales, más sostenibles, que tengan en cuenta la economía circular, la sostenibilidad…
→ Localismo: el confinamiento y las restricciones a la movilidad han puesto de relieve la importante del comercio de proximidad, de las tiendas multimarca, de los artesanos, de lo próximo, de la moda slow, de la producción local. Empresas y tiendas tienen que 'reconectar' con la comunidad local.
→ Journeys: las restricciones a la movilidad, el confinamiento, el teletrabajo… nos hacen soñar con la naturaleza y volver a viajar… algo que volverá tras la pandemia. Y con mucha fuerza. De momento, todo ello se traduce en una fusión de lo natural y lo cotidiano en prendas cómodas y confortables, para estar en casa, pero versátiles, para poder ir al trabajo, a una reunión, quedar con los amigos… La tendencia de confort urbano se impone. Y seguirá tras el confinamiento y la vuelta a la normalidad, tras ofrecer claras ventajas a las que no querremos renunciar.
→ Phygital: la gran aceleración de lo digital impactará también sobre lo offline, que darán salida a nuevos formatos de shopping, en lo que comvivan ambos mundos a la hora de ofrecer productos, servicios y experiencias a los consumidores.












