En un contexto internacional marcado por la fragmentación del comercio y el auge del proteccionismo, veintiséis organizaciones empresariales europeas —entre ellas COTANCE (Confederación de Asociaciones Nacionales de Curtidores de la Comunidad Europea), EURATEX (Confederación Europea de la Industria del Textil y de la Confección) y CEC (Confederación Europea del Calzado)— han lanzado una declaración conjunta en Bruselas el 13 de octubre de 2025 para pedir la ratificación inmediata del Acuerdo de Asociación UE–Mercosur.
Este acuerdo, que lleva más de dos décadas en negociación, busca consolidar una de las áreas de libre comercio más amplias del planeta, integrando a una población conjunta de más de 750 millones de personas y representando una quinta parte de la economía mundial. La declaración, respaldada por sectores tan diversos como el automovilístico, químico, textil, alimentario, tecnológico y vinícola, reivindica el pacto como una herramienta esencial para la competitividad industrial europea, la diversificación comercial y el crecimiento sostenible a largo plazo.
Un acuerdo moderno para una nueva era del comercio sostenible
De acuerdo con los datos de la Comisión Europea, las relaciones comerciales entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) ya alcanzaron en 2024 un valor de 153.000 millones de euros en bienes y servicios, además de 380.000 millones de euros en inversiones mutuas. Con la entrada en vigor del acuerdo, se espera un incremento del 39% en las exportaciones europeas hacia Mercosur y un 17% en las exportaciones del bloque sudamericano hacia Europa.
El impacto económico sería notable: el pacto podría aumentar el PIB europeo en 77.600 millones de euros para 2040 y añadir 9.400 millones al PIB del Mercosur, según proyecciones oficiales. Pero más allá de las cifras, la alianza se presenta como una apuesta estratégica por un comercio moderno, justo y sostenible.
El texto del acuerdo incorpora compromisos concretos en materia de desarrollo sostenible, lucha contra el cambio climático, protección de la biodiversidad y respeto a los derechos laborales y sociales. Para la industria europea, esta orientación es clave: permitirá avanzar hacia cadenas de suministro más seguras, transparentes y sostenibles, alineadas con los objetivos del Pacto Verde Europeo y la economía circular.
Desde COTANCE, la organización que representa al sector europeo del cuero, se subraya que el acuerdo facilitará el acceso a materias primas esenciales, fomentará la cooperación técnica con América del Sur y fortalecerá la resiliencia de la cadena de valor del cuero y la moda. En paralelo, EURATEX destaca la oportunidad de impulsar una industria textil más competitiva, trazable y responsable, favoreciendo la integración de normas ambientales comunes y el comercio de productos con valor añadido.
Una llamada a la acción para Europa: “no perder el tren del crecimiento”
Los firmantes de la declaración —entre los que se incluyen BusinessEurope, AmCham EU, CEFIC, CEEV, Eurochambres, Cosmetics Europe, The Brewers of Europe, Orgalim y Toy Industries of Europe, entre otros— instan al Consejo de la Unión Europea y al Parlamento Europeo a aprobar sin dilaciones tanto el Acuerdo de Asociación UE–Mercosur (EMPA) como el Acuerdo Comercial Interino (iTA).
La petición es clara: evitar retrasos burocráticos y convertir este pacto en una palanca real de crecimiento y estabilidad económica. En palabras del comunicado, la ratificación representa “una oportunidad crucial para reforzar la prosperidad de Europa y consolidar su liderazgo en el comercio sostenible”.
El sector industrial europeo coincide en que este acuerdo enviaría un mensaje inequívoco al resto del mundo: Europa sigue apostando por la cooperación internacional, la apertura comercial y la innovación verde. En un momento en el que las tensiones geopolíticas amenazan el libre comercio global, la alianza con Mercosur se interpreta como una señal de confianza y compromiso con un sistema basado en reglas y beneficios compartidos.
COTANCE concluye en una nota de apoyo remitida a nuestra redacción con un mensaje contundente: “Ratificar este acuerdo no es solo un paso hacia una mayor integración internacional. Es una inversión vital en la resiliencia, la competitividad y el futuro sostenible de la industria europea”.
Un paso decisivo hacia la integración euro-latinoamericana
La posición de EURATEX, expresada también en su web oficial, pone el acento en la dimensión geoestratégica del acuerdo. Según la organización, la alianza con Mercosur refuerza la autonomía industrial de Europa, abre nuevas oportunidades de exportación para pymes y permite afrontar desafíos globales —desde la digitalización hasta la sostenibilidad— de forma cooperativa.
Con esta declaración conjunta, el empresariado europeo busca enviar un mensaje inequívoco a los líderes políticos: Europa no puede quedarse atrás. La ratificación del Acuerdo UE–Mercosur no solo consolidará un vínculo económico y comercial de gran magnitud, sino que también reafirmará los valores de cooperación, responsabilidad y sostenibilidad que definen al proyecto europeo.













