El proyecto piloto de gestión de residuos textiles y calzado impulsado por RE-VISTE se pone en marcha en Zaragoza

 Tiempo de lectura: 4 minutos

El proyecto piloto de gestión de residuos textiles y calzado impulsado por RE-VISTE se pone en marcha en Zaragoza
● Zaragoza se adelanta a la normativa europea con un proyecto pionero de reciclaje textil y de calzado.

● La capital aragonesa activa, junto a RE-VISTE y la UTE A Todo Trapo/A Ropa2, un modelo colaborativo que refuerza la recogida selectiva y apuesta por la circularidad.

● El proyecto piloto permitirá evaluar la participación ciudadana, la trazabilidad y el reciclaje de residuos textiles en una ciudad de gran tamaño.

26 de enero de 2026

El proyecto piloto de gestión de residuos textiles y calzado impulsado por RE-VISTE se pone en marcha en Zaragoza

La gestión de los residuos textiles y del calzado da un paso decisivo en Zaragoza. El Ayuntamiento, la UTE A Todo Trapo/A Ropa2 y la entidad RE-VISTE han firmado este pasado viernes un convenio que pone en marcha el Proyecto Piloto de Gestión de Residuos Textiles y Calzado, una iniciativa impulsada desde la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y llamada a convertirse en referencia a nivel nacional.

Con esta firma, Zaragoza se convierte en la ciudad más grande de España en la que se implementa este proyecto experimental, cuyo objetivo es testar un sistema colaborativo, sostenible y trazable que permita dar una segunda vida a los tejidos, ya sea mediante la reutilización directa o a través de procesos de reciclaje industrial. Todo ello bajo los principios de la economía circular y el desperdicio cero.

Más contenedores y mayor cobertura ciudadana

La primera medida visible del acuerdo será la instalación de 30 nuevos contenedores para la recogida selectiva de textil y calzado usados en los distritos de Sur, Torrero y Delicias. Estos se suman a los 49 ya existentes en estas zonas, alcanzando así a casi 150.000 ciudadanos. En el conjunto de la ciudad, Zaragoza cuenta actualmente con 376 contenedores dedicados a esta fracción de residuos.

La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, ha destacado durante la firma que “Zaragoza, una vez más, encabeza un proyecto cuyo horizonte es reducir al máximo los residuos de textil y calzado, adelantándonos a la anunciada implantación del Real Decreto que regulará esta materia”. Hasta ahora, la recogida y el reciclaje de textil tenían un carácter voluntario y un fuerte componente social, centrado en la reutilización de ropa en buen estado.

Sin embargo, la futura normativa supondrá un cambio profundo. “Implicará tanto a los ciudadanos como a las empresas productoras en la gestión de todo el residuo, como hacemos actualmente con el vidrio, los envases o el papel y cartón”, ha subrayado Gaudes. El objetivo es que ningún residuo textil quede fuera del sistema, ya sea para su reutilización, reciclaje u otros usos industriales.

Adelantarse a la normativa: un marco regulador en camino

El proyecto piloto se alinea con los principales ejes del marco normativo que se encuentra en fase de desarrollo. Entre los puntos clave destacan la prevención y reducción de residuos, la prohibición de destruir excedentes no vendidos, la recogida separada obligatoria y la implantación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), que obligará a los fabricantes a financiar y organizar la gestión de estos residuos.

En este contexto surgen los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada (SCRAP), como RE-VISTE, que asumirán la coordinación del sector para cumplir los objetivos de reutilización y reciclaje. Las metas son ambiciosas: alcanzar un 50 % de recogida separada en 2030 y un 70 % en 2035, con un 35 % destinado específicamente a la preparación para la reutilización.

Un laboratorio urbano para la gestión textil

El proyecto piloto tiene un marcado carácter experimental. A través de la colaboración entre municipios, operadores actuales y RE-VISTE, se busca definir un modelo eficiente, digital y trazable que pueda implantarse de forma progresiva en todo el territorio nacional. Zaragoza ha sido elegida como escenario idóneo por su tamaño, su diversidad social y su demostrado compromiso con la sostenibilidad urbana.

Junto a la capital aragonesa participan también municipios de menor dimensión y con distintas características sociológicas, lo que permitirá identificar necesidades específicas y adaptar el sistema a realidades muy diferentes.

Más allá de la gestión técnica del residuo, la iniciativa persigue fomentar la conciencia ambiental y los hábitos de consumo responsables entre la población, reforzando el papel de la ciudadanía como actor clave del cambio.

Juan Ramón Meléndez, director general de RE-VISTE, ha subrayado que “la colaboración es clave para impulsar un sistema de reciclaje eficiente que promueva la economía circular y la sostenibilidad en la industria del textil y del calzado en España”. En su opinión, Zaragoza ejemplifica cómo la cooperación entre instituciones, empresas y ciudadanía puede construir un futuro más responsable.

Experiencia, empleo e impacto social

La recogida textil en Zaragoza está gestionada por la UTE formada por A Todo Trapo y A Ropa2, dos empresas de inserción con más de doce años de experiencia en este ámbito. Desde 2019 desarrollan esta labor en el marco de la adjudicación municipal para la colocación y gestión de contenedores de ropa usada, calzado y otros textiles.

Cada año se recogen en la ciudad más de 2.000 toneladas de ropa, lo que equivale a 2,7 kilos por habitante. Aunque esta cifra sitúa a Zaragoza entre las ciudades líderes en España, aún queda margen para acercarse a los estándares europeos.

El valor añadido de este modelo reside en su impacto social. La actividad de A Todo Trapo y A Ropa2 genera actualmente 31 empleos, dirigidos a personas en situación de vulnerabilidad o exclusión social, vinculando así la protección ambiental con la inserción socio-laboral.

Además, el sistema permite atender necesidades básicas de vestimenta. En el último año se ha dado servicio a 1.396 familias derivadas desde el Ayuntamiento de Zaragoza, Cáritas Diocesana y otras entidades sociales, y se han reutilizado localmente 145.131 prendas de ropa, ya sea mediante venta minorista o entrega social en tiendas Moda Re, córneres en hipermercados, el espacio aRopa2 o ferias y mercadillos con un fuerte componente de sensibilización.

Un beneficio que empieza en casa

El éxito del proyecto depende, en gran medida, de la participación ciudadana. Sin la correcta separación y depósito de los residuos textiles, no sería posible alcanzar el triple beneficio ambiental, social y económico que persigue la iniciativa. Por ello, las empresas gestoras desarrollan acciones continuas de sensibilización en centros educativos, asociaciones juveniles y vecinales.

Los espacios de venta de ropa de segunda mano se consolidan, además, como lugares de integración, donde cualquier persona puede acceder en igualdad de condiciones a prendas, calzado y complementos, normalizando el consumo responsable y alargando la vida útil de los productos.

Con este proyecto piloto, Zaragoza no solo se anticipa a la legislación futura, sino que refuerza su papel como ciudad referente en sostenibilidad, demostrando que la economía circular es posible cuando instituciones, empresas y ciudadanía avanzan en la misma dirección.

NOTICIAS RELACIONADAS

OTRAS NOTICIAS DE INTERES

Publicidad

lo más visto

buscar noticias

Buscar