El Parlament de Catalunya ha aprobado este jueves 18 de diciembre la modificación de la Ley de Comercio, Servicios y Ferias y del Decreto Ley de Equipamientos Comerciales, una reforma de amplio alcance que busca actualizar el marco normativo del sector comercial y adaptarlo a los nuevos desafíos económicos y sociales del país.
El comercio es uno de los pilares fundamentales de la economía catalana: representa más del 15 % del PIB, da empleo a cerca de medio millón de personas y configura un tejido empresarial de alrededor de 90.000 establecimientos distribuidos por todo el territorio. Con esta reforma, el Govern pretende garantizar que este sector estratégico siga siendo competitivo, equilibrado y sostenible en un contexto marcado por los cambios en los hábitos de consumo, la digitalización y los retos demográficos.
Durante su intervención en el pleno, el conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, Miquel Sàmper, defendió que la modificación legislativa tiene como objetivos principales otorgar mayor autonomía a los ayuntamientos, impulsar el comercio de proximidad, dinamizar los municipios rurales, avanzar en la simplificación administrativa y consolidar un modelo comercial más sostenible, justo y transparente. “Esta ley llega al Parlament con la voluntad de situar el comercio de Catalunya a la altura de los retos que tenemos como país. Nos permitirá avanzar hacia un modelo competitivo, sostenible y equilibrado”, subrayó Sàmper.
Más capacidad de decisión para los municipios
Uno de los ejes centrales de la reforma es el refuerzo del papel de los ayuntamientos en la ordenación de su tejido comercial. La nueva normativa parte de la constatación de que las fronteras administrativas entre municipios no siempre se corresponden con las dinámicas comerciales reales. Por ello, introduce mayor flexibilidad para que la suma de habitantes de municipios colindantes permita la implantación de determinados equipamientos comerciales en beneficio del conjunto de la ciudadanía.
Asimismo, se flexibilizan las condiciones para la ubicación de comercios junto a la trama urbana consolidada (TUC). Entre otras medidas, deja de ser obligatorio que la parcela sea aislada, se suavizan los requisitos sobre los accesos y se amplía la distancia permitida respecto a las paradas de transporte público urbano. Además, los ayuntamientos podrán modificar las franjas horarias en eventos comerciales de impacto especial, como las Shopping Nights.
Impulso decidido al comercio de proximidad
La reforma también pone el foco en el comercio de proximidad, especialmente en los municipios de menor tamaño. La nueva regulación flexibiliza la implantación de pequeños establecimientos comerciales (PEC) en localidades de hasta 5.000 habitantes y favorece de forma específica a los comercios de productos agroalimentarios y de artesanía que destinen al menos el 25 % de su superficie a producción y elaboración propia.
Otro aspecto destacado es el reconocimiento y la protección de los establecimientos emblemáticos o históricos, una medida orientada a garantizar su continuidad y preservar su valor social, cultural y económico dentro de los barrios y pueblos de Catalunya.
Dinamización del mundo rural y relevo generacional
La modificación legislativa incorpora medidas específicas para dinamizar el comercio en los municipios rurales, con el objetivo de mejorar el acceso de la población a servicios y productos básicos, facilitar el relevo generacional y fomentar la implantación de establecimientos multiserveis en aquellos territorios donde no exista oferta comercial suficiente.
Esta apuesta por el comercio rural se enmarca en una estrategia más amplia de equilibrio territorial, que busca combatir la despoblación y reforzar la cohesión social y económica en todo el país.
Simplificación administrativa y portal único digital
Uno de los cambios más relevantes para empresas y profesionales del sector es la simplificación administrativa. La nueva normativa establece que todos los trámites comerciales —implantación, cambio de actividad, cambio de titularidad o remodelación— se gestionen a través de un único portal digital de actividades comerciales, compartido entre la Dirección General de Comercio y los ayuntamientos.
El objetivo es que, en el plazo de un año desde la aprobación de la Ley, todos los procedimientos funcionen de forma integrada, reduciendo cargas burocráticas y agilizando la relación entre la administración y el tejido comercial.
Hacia un modelo más sostenible y transparente
La reforma consolida también un modelo comercial más sostenible, abordando el impacto de la venta a distancia y fomentando soluciones de microdistribución urbana como apoyo al comercio de proximidad. Se contempla, además, la posibilidad de habilitar puntos de recogida cercanos a los clientes, reduciendo desplazamientos y emisiones.
En el ámbito alimentario, la distribución comercial se reconoce como una pieza clave para la soberanía alimentaria y la lucha contra el desperdicio alimentario. En este sentido, la ley permite sustituir fechas del calendario de apertura en festivos cuando coinciden varios días consecutivos y admite propuestas alternativas en establecimientos orientados a la compra cotidiana de alimentación.
Un paso adelante para el modelo comercial catalán
Según el Govern, la modificación de la Ley de Comercio, Servicios y Ferias supone un paso adelante en la adaptación del modelo catalán de comercio, históricamente considerado un referente de éxito. La nueva normativa pretende responder a las necesidades reales del sector, equilibrando competitividad, sostenibilidad y cohesión social.
Con esta reforma, el Parlament de Catalunya sienta las bases para un comercio más cercano, moderno y resiliente, capaz de afrontar los retos económicos y sociales actuales sin perder su arraigo territorial ni su función vertebradora en la vida cotidiana de municipios y ciudades.














