La Generalitat de Catalunya ha dado un paso adelante en la modernización y protección del tejido comercial del país. La directora general de Comercio, Marta Angerri i Feu, y el director del Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda de Catalunya (CCAM), Moisés Rodríguez Cantón, han presentado ayer en Barcelona el Plan de Subvenciones 2026.
La estrategia de este año cuenta con una dotación de 11,3 millones de euros, cifra que representa un incremento sustancial del 25% en comparación con el ejercicio anterior, demostrando el compromiso institucional con unos sectores clave para la economía y la cohesión social.
Del piso a la calle: una estrategia de doble impacto urbano
La gran novedad de este año es una medida transversal que busca solucionar dos problemas a la vez: la desertización comercial de las plantas bajas y la falta de vivienda. El plan incentivará económicamente el traslado de actividades económicas que actualmente se encuentran ubicadas en entresuelos o plantas superiores hacia locales vacíos a pie de calle. Con esta iniciativa se pretende reforzar el continuo comercial de las ciudades y, al mismo tiempo, liberar los espacios de los pisos superiores para que puedan ser recuperados y destinados a uso residencial.
El tejido asociativo como motor de crecimiento cooperativo
El plan se estructura en ocho grandes programas adaptados a las necesidades reales del sector. El primero de ellos se centra en el apoyo a las entidades representativas del tejido comercial, financiando actuaciones de asociaciones y empresas asociadas para multiplicar el impacto de sus acciones.
Asimismo, se destinan recursos específicos para la red asociativa de comercio, artesanía y moda en municipios de 10.000 o más habitantes, garantizando que las áreas urbanas mantengan un flujo comercial activo, competitivo y atractivo para el ciudadano.
Modernización y digitalización de mercados y comercios de proximidad
Los mercados municipales, tanto los fijos como los de venta no sedentaria (mercados semanales), recibirán un impulso económico destinado a su promoción, sostenibilidad y profesionalización de la gestión. Paralelamente, el Govern mantiene una línea potente para la transformación digital del comercio de proximidad.
Estas ayudas facilitarán la incorporación de nuevas tecnologías, la creación de tiendas online y el desarrollo de la omnicanalidad, mejorando la experiencia de compra de los clientes y asegurando la supervivencia digital de los negocios.
Reformas estructurales en la trama urbana tradicional
Además del traslado desde las plantas altas, el programa de apertura y reforma de establecimientos mantiene su apoyo a los proyectos de obras y mejoras en locales y paradas de mercado con cierta antigüedad. Estos fondos se dirigen especialmente a negocios situados dentro de la trama urbana consolidada y en los cascos antiguos de los municipios catalanes. El objetivo es modernizar el aspecto y la eficiencia de los establecimientos históricos para evitar el cierre por obsolescencia.
Protección del comercio rural en zonas de baja densidad
Consciente del riesgo de despoblación y de la pérdida de servicios básicos, el plan prevé ayudas específicas para la apertura de nuevos establecimientos y el estímulo de la de manda en territorios con baja densidad comercial, concretamente en municipios de menos de 10.000 habitantes.
En estos entornos, el plan también subvencionará las políticas comerciales de los propios entes locales, entendiendo que los ayuntamientos pequeños son agentes dinamizadores imprescindibles para mantener vivos sus pueblos.
Proyección de la artesanía autóctona y relieve de ferias
La artesanía catalana cuenta con un bloque de ayudas propio enfocado a mejorar la competitividad, apostar por la producción sostenible, impulsar la digitalización y abrir las puertas a la internacionalización del sector. Además, se dará apoyo económico a los municipios que promuevan la implantación de establecimientos de actividades artesanales singulares y se destinarán recursos a prestigiar las ferias y ferias-mercados de todo el territorio como escaparates de calidad.
El Programa Arrel y el urbanismo comercial en los centros históricos
Más allá de los 11,3 millones del plan principal, el Departamento de Empresa y Trabajo despliega líneas complementarias de gran calado:
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Programa Arrel: Dotado con 2,1 millones de euros en colaboración con la Secretaría de Gobiernos Locales, ofrece ayudas económicas y asesoramiento técnico a través de las cámaras de comercio para consolidar tiendas y servicios en entornos rurales.
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Revitalización de Centros Históricos: Una nueva partida de 1,12 millones de euros para capitales de comarca de entre 5.000 y 100.000 habitantes. Estos fondos servirán para integrar la dimensión comercial directamente en el planeamiento urbanístico municipal mediante diagnósticos participativos.
Financiación a bajo interés para la resiliencia del sector
Como cierre de este escudo de apoyo, se activa la línea de préstamos ICF Lidera Comerç, dotada con 16 millones de euros de la mano del Institut Català de Finances. Esta línea pone a disposición de autónomos y pymes comerciales, de servicios y de restauración (con un mínimo de cuatro años de actividad) créditos de entre 25.000 y 150.000 euros. Con un interés fijo muy competitivo del 0,95%, los negocios podrán cubrir tanto inversiones de futuro como necesidades de circulante.
«El Govern hace una apuesta decidida por el comercio con un apoyo integral que abarca todo el territorio y todas las realidades del sector. Reforzamos especialmente el comercio rural y la revitalización de los centros históricos porque son claves para avanzar en un modelo urbano vivo y equilibrado», ha destacado la directora general Marta Angerri. Por su parte, Moisés Rodríguez ha recordado que el comercio funciona como una «palanca de transformación» capaz de ayudar a resolver «retos sociales, como es el acceso a la vivienda».
















