Las mamas están compuestas por tejido glandular y tejido graso, con la edad y los embarazos la proporción de grasa aumenta en detrimento de la glándula, por ello en las personas mayores el tacto es más blando.
Con los embarazos y la lactancia se produce una pérdida de tejido glandular, quedando el pecho “vacío”, sobre todo en su parte superior.
El uso de un sujetador inadecuado puede tener graves consecuencias con el paso de los años, entre ellas: dolores de espalda crónicos o descolgamiento.
Con respecto a la talla, es preciso diferenciar entre copa y contorno ¿Cuántas veces has oído a amigas tuyas hablar de su talla de sujetador con sólo un número? ¡Mal!
El número del contorno: se mide colocando un metro por debajo del pecho midiendo el perímetro y sumándole +15. Es lo que corresponde a 75, 80, 90, 95…
La letra de la copa: se obtiene midiendo el contorno más voluminoso (se mide colocando el metro en horizontal entre ambas areolas rodeando la espalda A) y también el perímetro justo debajo del pecho B. Si restamos A – B el resultado puede ser desde 12 hasta 30 o más, en los estándares más comunes (Mirar tabla abajo).
Tabla de copas de sujetador
Entre 12 – 14: corresponde a copa A.
Entre 14 – 16: corresponde a copa B.
Entre 16 – 18: corresponde a copa C.
Entre 18 – 20: corresponde a copa D.
Entre 20 – 22: corresponde a copa E.
Entre 22 – 24: corresponde a copa F.
Para deportes escogeremos un modelo de sujetador poco rígido, con una copa que cubra completamente el pecho y fabricado de un material elástico que sujete con firmeza a pesar del movimiento.
Para estar por casa lo ideal es un top o sujetador similar al deportivo pero no tiene porqué sujetar de manera tan firme.
Para trabajar o salir a la calle recomendamos un sujetador con características elásticas, pero más discreto que un top deportivo.
Es importante tener en cuenta que los sujetadores con aro y con copa de relleno no son adecuados, ya que todo el peso del pecho recae precisamente en el aro. Lo mejor es reservar este tipo de sostenes para ocasiones más “estéticas” como las cenas las especiales, las fiestas, las salidas nocturnas, etc.
El sujetador no debe apretar, si tenéis dudas a la hora de elegir vuestra talla, lo mejor es que siempre elijáis la talla más grande.
No elijas tu sostén los días que tengas la menstruación porque el volumen se modifica.
Acerca del Doctor Diego Tomás Ivancich
El Dr. Diego Tomás es licenciado en Medicina y Cirugía con la calificación de Sobresaliente desde el año 1985 por la Universidad Complutense de Madrid. Es especialista vía MIR en Cirugía Plástica Reparadora y Estética y miembro numerario de la SECPRE.
Su actividad en Cirugía Plástica está centrada en el campo de la Cirugía Estética, contando con más de 20 años de experiencia y más de 9.000 operaciones realizadas.
EL SUJETADOR
Estudios recientes sobre el sujetador femenino concluyen que el 70% de las mujeres utilizan una talla equivocada, con consecuencias sobre la salud y la estética del pecho.
Muchos dolores de espalda y hombros podrían evitarse utilizando una talla adecuada.
También un correcto sujetador prevendría una caída prematura del pecho.
A la hora de elegir un sujetador, tan importante es elegir la medida correcta en función de nuestra anatomía como por el uso que le daremos (deporte, tipo de trabajo, ocio, realzar la figura, etc)
Pero también es importante aunar la función con la estética. Para ello primero es primordial conocer las mamás desde un punto de vista anatómico:
Las mamás están compuestas por tejido glandular y tejido graso. Con la edad y los embarazos la proporción de grasa aumenta en detrimento de la glándula, por ello en las personas mayores el tacto es más blando. Con los embarazos y lactancia se produce una pérdida o involución de tejido glandular, quedando el pecho “vacío”, sobretodo en su parte superior (escote).
Los pechos son órganos que están sujetos solamente por la piel y unos frágiles ligamentos al músculo, que con la gravedad y el tiempo van cediendo y no sujetan adecuadamente.
Así vemos que hay circunstancias que hacen que el pecho vaya cayendo (ptosis):
-calidad de la piel: más o menos elástica
-peso de la mama: mucha glándula o prótesis muy voluminosas.
-edad, embarazos y cambios de peso, la gravedad, que se relacionan con lo anterior
-la lactancia produce una involución de la mama y nunca se recupera el volumen antes del embarazo.
Si entendemos adecuadamente los puntos anteriores (como es el pecho y porque se cae), entenderemos la importancia de un adecuado sujetador que contrarreste los puntos anteriores.
Posiblemente por desconocimiento del tema, hoy se hace más hincapié en la estética del sujetador (que den mas volumen) que en las verdaderas necesidades funcionales. Creo que la mayoría de las mujeres se compran sujetadores que más bien los definiría como “rellenadores” y no como “sujetadores”
Los signos de que estamos utilizando un sujetador inadecuado pueden ser dolores de espalda y marcas en la piel por los tirantes.
Un sujetador debe ser práctico, funcional y además compaginar con la moda y la estética.
Antes de nada debemos saber exactamente nuestra talla de sujetador. Tomaremos las medidas adecuadas de nuestro pecho y la trasladaremos a las tablas publicadas para conocer nuestras medidas. Una vez conocida la talla adecuada debemos pensar para que lo vamos a utilizar.
En primer lugar debemos elegir el sujetador dependiendo de la situación en que lo vamos a utilizar. Para deportes escogeremos un modelo poco rígido, que la copa cubra completamente el pecho y de un material elástico que sujete con firmeza a pesar del movimiento.
Si solo queremos estar por casa lo ideal es un top o sujetador similar al deportivo pero no tiene porqué sujetar tan firmemente.
Para trabajar o salir a la calle recomendamos un sujetador con características elásticas, pero más discreto que un top deportivo.
Los sujetadores con aro y con copa de relleno no son adecuados porque todo el peso del pecho recae en precisamente en el aro. No quiero decir que no se puedan utilizar pero es mejor reservarlos para ocasiones “estéticas” como cenas especiales, fiestas, salidas nocturnas, seducción, etc.
Desde el punto de vista estético pensaremos si queremos resaltar el escote, disimular el volumen, levantarlo, tipo de vestido (con o sin tirantes)
En resumen, debemos:
– Determinar talla y copa
– Determinar la situación en que lo usaremos
– Asegurarnos de la calidad de tejido y construcción
Recomendaciones finales para cuidar el pecho:
– usar el sujetador adecuado a mi anatomía y momento de uso
– mantener el peso sin grandes oscilaciones
– cuidar la piel y tejido de sostén: hidratación, protegerse del sol, tonificar músculo pectoral, etc.












