El comercio al por menor en Cataluña ha cerrado el primer semestre de 2025 con un crecimiento acumulado del 3,4% en las ventas, en comparación con el mismo período del año anterior. Así lo ha confirmado este lunes el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat), que ha publicado los últimos datos del índice de ventas minoristas a precios constantes. Según el informe, las ventas correspondientes al mes de junio han experimentado un incremento del 7,5% respecto a junio de 2024, consolidando una tendencia positiva que se viene observando desde principios de año.
Este avance se produce en un contexto económico favorable, marcado por la recuperación progresiva del consumo interno en la región. Entre los factores que han impulsado esta evolución destacan el aumento del empleo durante el segundo trimestre del año y la contención paulatina del impacto de la inflación. De hecho, si se elimina el efecto inflacionario, el crecimiento acumulado en el semestre sería aún mayor, alcanzando un 4,5%.
Comportamiento del sector alimentario
El sector de los productos alimentarios ha seguido una evolución positiva, aunque ligeramente más moderada en comparación con el índice general. Las ventas de alimentos en junio aumentaron un 6,9% en relación con el mismo mes del año anterior. No obstante, al observar el conjunto del primer semestre, el incremento en la facturación de este sector coincide con la media del comercio al por menor, situándose también en un 3,4%.
Este resultado subraya la estabilidad del consumo alimentario, que continúa siendo un pilar esencial del comercio catalán. La preferencia de los consumidores por productos de proximidad ha sido clave en este rendimiento, al favorecer una mayor rotación de inventario y dinamizar la economía local.
Ventaja para el comercio tradicional frente a las grandes superficies
Otro aspecto destacable del informe es la diferencia de comportamiento entre los distintos formatos comerciales. Mientras que el comercio minorista en su conjunto muestra resultados positivos, las grandes superficies —aquellos establecimientos con más de 2.500 metros cuadrados— presentan una evolución menos favorable. A la espera de los datos oficiales de cierre de semestre, que se publicarán a principios de agosto, estos establecimientos acumulan una caída del 3,4% en sus ventas a precios constantes entre enero y mayo de 2025 en comparación con el mismo período del año pasado.
Esta divergencia refleja una posible preferencia creciente por el comercio de proximidad, más ágil y adaptado a las necesidades cotidianas de los consumidores, en contraste con las dinámicas más lentas de las grandes cadenas de distribución.














