Antes de ser ensambladas muchas de las partes de la bota son rasuradas con precisión para reducir el peso, sin perder un ápice de su solidez y durabilidad. En este punto, una máquina de estampación utiliza una placa caliente para marcar el interior de la lengüeta con el número, el modelo y la prestigiosa leyenda, 'Made in England'. Ahora la piel está lista para el montaje manual utilizando una puntada de zig-zag, el momento en que se cose el famoso logo "AirWair with Bouncing Soles" en la parte trasera.
A continuación los ojales se perforan usando los marcadores que fueron añadidos durante el corte. Por último se realiza un proceso de laminado en el empeine para dar a la puntera una mayor resistencia. La bota ya está lista para dirigirse a la última línea de producción, donde se une la suela que ha hecho famosa a Dr. Martens.
Son varios los pasos que se realizan para coser la suela al zapato y termosellarla (a más de 700 grados) para garantizar su durabilidad, entre ellos la costura de la misma con la famosa puntada amarilla, marca de la casa. El hilo previamente se ha bañado en cera caliente para que sea flexible pero que al mismo tiempo selle cada una de las puntadas para no permitir la entrada de agua a la bota.
La fábrica original de Dr. Martens en Inglaterra tiene una línea de producción mucho más pequeña que las fábricas de Asia, además de fabricarse cada modelo de uno en uno. Esto no quiere decir que los productos de Dr. Martens fabricados en Asia no lleven el sello Dr. Martens. Los componentes y materiales son los mismos y cada producto se hace con la misma tecnología de fabricación que se ha usado durante 52 años, además toda la producción de Asia está estrictamente controlada y supervisada.







