Durante el viaje, se toparon con una joya de la geografía africana, Watamu, un pequeño pueblo situado al norte de Mombasa, cuya costa contaba con tres bahías: Watamu Bay, Lagoon y Turtle Bay.
Playas paradisíacas, sol, arena blanca, agua cristalina, arrecifes de coral… fueron los elementos que hicieron posible a Turtle Bay.
Fue durante aquel idílico viaje cuando los fundadores conocieron el kikoy, la vestimenta típica que utilizaban sus habitantes.
Esta prenda, cuya tradición se remonta a cientos de años, guardaba un enorme simbolismo ya que para los kenianos representaba el verdadero espíritu del país africano. Fue así como surgió la idea de reinventar el kikoy y llevarlo a otros continentes.
Más tarde, la firma francesa comenzó a apostar por la creación de toallas, bolsos, brazaletes y fulares. Todos sus pañuelos y pareos son confeccionados con materiales de alta calidad en la India, mientras que las impresiones se realizan localmente a mano.
Turtle Bay nos trae ese aroma natural y salvaje de una playa virgen, mezclado con la magia y el calor de uno de los continentes más bellos y exóticos de nuestro planeta.










