El universo creativo de María Escoté destaca por una estética atrevida y contemporánea, donde el color, el volumen y la experimentación conviven con una visión clara de la moda como herramienta de expresión.
El movimiento es el hilo conductor de las prendas, que están pensadas para activarse con el cuerpo y conseguir ese efecto dinámico que hace que la ropa cobre vida. Por ello, la teatralidad no viene del exceso, sino de cómo están construidas las piezas.
El color lo es todo. María Escoté mezcla tonos que contrastan y se complementan, dando a cada look personalidad y energía propia. No es solo estética: el color marca el mood de la colección, llenándola de fuerza y movimiento.
La colección refleja la filosofía de María Escoté: moda que se siente, que se vive y que se experimenta. La pasarela se convierte en un espacio donde la creatividad fluye sin límites y cada diseño muestra identidad, actitud y libertad.
Así, María Escoté demuestra que la moda es más que ropa: es movimiento, color y emoción. Una colección que reafirma su estilo único y creativo, y que deja claro que, en el universo de la diseñadora, la creatividad no tiene límites.













