Circulose amplía su red de marcas en un momento clave para la moda circular
La carrera por introducir materiales reciclados en la moda suma un nuevo movimiento. La compañía sueca Circulose, especializada en reciclaje textil de textil a textil, ha anunciado la incorporación de EILEEN FISHER, Marimekko, Samsøe Samsøe y King Louie a su red de marcas colaboradoras, un paso con el que amplía el alcance comercial e industrial de su propuesta en plena presión del sector por avanzar hacia modelos más circulares.
La operación no se limita a una colaboración puntual, sino que se enmarca en la estrategia de la empresa para que las marcas integren CIRCULOSE® en sus colecciones y en sus estrategias de aprovisionamiento. El objetivo de fondo es que los materiales reciclados de nueva generación dejen de ocupar un espacio testimonial y pasen a formar parte de la arquitectura habitual del desarrollo de producto y de la compra de materias primas en la moda.
Un material regenerado a partir de residuos textiles
El producto alrededor del que gira esta red es CIRCULOSE®, un material regenerado elaborado a partir de textiles desechados y concebido para sustituir fibras vírgenes por una alternativa circular sin renunciar, según la compañía, al diseño, al rendimiento ni a la calidad.
Circulose explica que su tecnología transforma textiles ricos en algodón al final de su vida útil en una pulpa disolvente de alta calidad, que posteriormente puede utilizarse para fabricar fibras regeneradas como la viscosa o el lyocell. La propuesta se sitúa así en uno de los grandes frentes de la sostenibilidad textil: el paso de un modelo lineal basado en recursos vírgenes a otro en el que los residuos textiles vuelvan a convertirse en materia prima para nuevas prendas.
La empresa opera en Sundsvall (Suecia) la que presenta como la primera instalación comercial de reciclaje químico textil a textil a escala industrial del mundo, una planta con la que busca demostrar que la circularidad puede pasar del piloto a la producción real.
Cuatro nuevas marcas para una red que ya incluye a H&M, Mango o Marks & Spencer
La incorporación de EILEEN FISHER, Marimekko, Samsøe Samsøe y King Louie se suma a una red de socios en la que Circulose ya contaba con compañías como H&M Group, Mango, BESTSELLER, Reformation y Marks & Spencer, entre otras. La lectura que hace la propia empresa es que este crecimiento evidencia que el sector empieza a moverse de forma más decidida hacia la adopción de materiales circulares.
El consejero delegado de Circulose, Jonatan Janmark, ha señalado que escalar materiales de este tipo requiere marcas “dispuestas a liderar el camino”, y ha defendido que las nuevas alianzas son un ejemplo práctico de ese liderazgo. El mensaje es significativo porque pone el foco no solo en la innovación material, sino en la capacidad de las marcas para asumir cambios en sus procesos de diseño, compras y desarrollo de colección.
La estrategia comercial de Circulose se apoya precisamente en esa colaboración estrecha con las marcas, combinada con un modelo basado en licencias y con servicios de acompañamiento en la implantación, con la intención de reducir fricciones y facilitar la adopción a gran escala de materiales reciclados a lo largo de la cadena de valor.
De la moda consciente de EILEEN FISHER al universo de estampados de Marimekko
Las nuevas alianzas incorporan perfiles de marca muy distintos, pero con un denominador común: su voluntad de introducir o reforzar prácticas de circularidad y sostenibilidad en su negocio.
En el caso de EILEEN FISHER, la incorporación resulta coherente con la trayectoria de una firma estadounidense que lleva más de cuatro décadas trabajando sobre una propuesta de prendas atemporales y que ha desarrollado una estrategia propia de circularidad a través de Renew, su programa de recogida y reventa de prendas usadas. La compañía, además, cuenta con certificación B Corp desde 2016, un sello que acredita estándares elevados de desempeño social y ambiental.
Por su parte, Marimekko, histórica firma finlandesa de lifestyle y diseño, aporta a la red de Circulose una marca con fuerte identidad estética y una creciente proyección internacional. Fundada en 1951, la compañía cerró 2025 con unas ventas netas de 190 millones de euros y un margen operativo comparable del 17,1%, y opera con más de 170 tiendas en el mundo, además de una tienda online que da servicio a 39 países. La empresa tiene sus principales mercados en el norte de Europa, Asia-Pacífico y Norteamérica.
Samsøe Samsøe y King Louie refuerzan la presencia nórdica y europea en la red
A estas dos incorporaciones se suman también Samsøe Samsøe y King Louie, dos enseñas de ADN muy diferente, pero con un posicionamiento igualmente reconocible en el mercado europeo.
Samsøe Samsøe, nacida en Copenhague, se define por una estética funcional y ponible, con una fuerte influencia del diseño escandinavo y un enfoque contemporáneo en prendas, calzado y accesorios. Su entrada en la red de Circulose refuerza el peso de las marcas nórdicas dentro del ecosistema de materiales circulares.
En el caso de King Louie, la firma femenina fundada en Ámsterdam en 1981 llega con un perfil marcado por la inspiración vintage, los estampados coloristas y una narrativa basada en condiciones de trabajo justas, materiales sostenibles y transparencia en la cadena de suministro. La marca está presente en más de 1.000 boutiques y puntos de venta en Europa, además de sus propias tiendas en Ámsterdam y Utrecht y su canal online.
La circularidad pasa de la teoría a la estrategia de aprovisionamiento
Más allá del efecto reputacional de sumar nombres conocidos, el movimiento de Circulose apunta a una cuestión de mayor calado: la circularidad empieza a trasladarse del discurso corporativo al terreno de la compra de materiales y el desarrollo de producto. La clave ya no es solo lanzar una cápsula sostenible o una colección puntual con fibras recicladas, sino integrar esos materiales en la estrategia de sourcing y en la planificación ordinaria de las colecciones.
Ese cambio exige resolver varios desafíos a la vez: asegurar disponibilidad de material, adaptar los procesos industriales, garantizar prestaciones equivalentes a las fibras convencionales y encajar los nuevos inputs en estructuras de coste que sigan siendo competitivas. Por eso, Circulose insiste en que la transición no depende únicamente del reciclador o del proveedor de fibra, sino de una colaboración a lo largo de toda la cadena de valor, desde la recogida del residuo textil hasta la decisión final de compra por parte de la marca.
En ese contexto, la ampliación de la red de socios funciona también como un mensaje al mercado: la moda circular sigue lejos de estar resuelta, pero el sector empieza a construir alianzas más estructurales para que los materiales reciclados de nueva generación ganen peso real en el negocio.














