El evento, celebrado en el emblemático Cercle Cité, reunió a más de 400 invitados, entre ellos empresarios de primer nivel, destacados representantes del sector financiero de Luxemburgo y personalidades del mundo del lujo. La velada contó con la presencia de Sandro Albaladejo, director comercial de la firma y tuvo como invitado de honor al tenista español Feliciano López, que acompañó a la firma en esta celebración tan especial.
Fiel a su esencia española, Carmina Shoemaker ofreció una experiencia única con un catering de inspiración nacional, que incluyó un cortador de jamón en directo, y una actuación de flamenco a cargo de la artista Isabel Luna, que aportó un toque de autenticidad y calidez mediterránea al encuentro.
La apertura en Luxemburgo marca un nuevo capítulo dentro del proceso de internacionalización de Carmina Shoemaker, ya que la firma ha habierto también este 7 de noviembre su boutique en Londres, en el prestigioso barrio de Mayfair, y se prepara para su próxima apertura el día 30 de este mismo mes en Tokio, en la exclusiva avenida de Naka Dori, uno de los enclaves más distinguidos de la capital japonesa.
Con más de un siglo de historia, Carmina Shoemaker refuerza así su posición como referente mundial del calzado artesanal de lujo, combinando tradición mallorquina, diseño contemporáneo y una visión global que la ha consolidado como una de las firmas más admiradas del sector.
Carmina
Desde 1866, Carmina Shoes se distingue por su artesanía superior y el uso de materiales de la más alta calidad. Sus diseños atemporales y elegantes son apreciados mundialmente por su durabilidad y estilo. Todos sus zapatos se fabrican en la paradisiaca isla de Mallorca, situada en el corazón del mar Mediterráneo, una ubicación que inspira cada uno de sus diseños. En la ciudad de Inca, conocida como la ciudad de la piel, los artesanos de Carmina crean zapatos que se distribuyen a diario a todas partes del mundo, manteniendo un legado de excelencia en el sector del calzado de calidad.











