Ser diferente, aceptar el error, vestirse a oscuras… El término “underground” se utilizó por primera vez en el siglo XIX para referirse a los movimientos que se manifestaban al margen de la actividad pública, como resistencia a los regímenes represivos.
Sin embargo, su uso como adjetivo aplicado a una “subcultura” data de 1953, para denominar a los movimientos de resistencia en la Segunda Guerra Mundial. Los integrantes y/o artífices de esta variante cultural, generalmente, eran y son personas al margen de los cánones establecidos, inadaptados a un sistema que les resulta hostil tanto en estética como en intención. Esta rebeldía “antiburguesa”, en muchas ocasiones, se manifiesta en base a lo aleatorio, casual o contrario a lo correcto, desafía los límites del gusto y la moral haciendo de las carencias, virtudes y de los defectos, rasgos de estilo.







